Halloween es la fiesta ideal para disfraces creativos, terroríficos y originales. Deja atrás los vampiros típicos y sorprende con un monstruo de dos cabezas único. Con materiales accesibles y esta guía detallada, basada en técnicas probadas de manualidades, serás el centro de atención.
Necesitarás:
Pasos a seguir:
Si no tienes mucha experiencia, usa la cabeza de un muñeco o cómprala en una tienda de disfraces. Lo ideal es crear una que se parezca a la tuya para mayor impacto.
Crea una cabeza de papel maché: hincha un globo al tamaño de una cabeza.
Para el cuello, dobla un cartón y colócalo alrededor del globo como collarín. Fíjalo con cinta adhesiva.
Engancha dos cartones curvados para simular el inicio del pecho y la espalda, como en la imagen guía.
Recorta tiras de papel de periódico hasta llenar un recipiente grande.
Prepara cola de papel maché en un bol. Moja las tiras y cúbrele el globo y cartones completamente. Disponible en tiendas de bellas artes.
Una vez cubierto, forma volúmenes del rostro con rollitos de papel: cejas, nariz, ojos, mentón, orejas y pelo.
Imita tus rasgos faciales: forma de cejas, pelo, ojos caídos, gafas, etc.
Adapta la cabeza a tu vestuario: añade pajarita si la llevarás, para realzar el efecto.
Al secarse, el papel se desprende del globo. Pincha y extrae por el cuello.
Espera a que seque por completo. Pinta con acrílica o témperas usando pinceles medianos y finos.
No diluyas mucho la pintura para evitar debilitar la estructura.
Viste a tu doble: forra con tela el cuerpo, añade corbata o pajarita con creatividad.
Sujeta la cabeza con velcro adhesivo de 5 cm de ancho a tu ropa. Es resistente y fácil de quitar. Alternativa: goma elástica, pero menos segura.
Vístete y coloca la cabeza. ¡Estarás terroríficamente impresionante!