La historia de las invitaciones de boda resulta intrigante y llena de curiosidades. Descubre por qué se crearon las primeras invitaciones para este día especial, las técnicas antiguas para diseñarlas y cómo han evolucionado. Esta visión histórica te inspirará para tus propias invitaciones nupciales.
Historia de las invitaciones de boda
Existen evidencias arqueológicas de invitaciones en cuevas, pero hasta principios del siglo XVIII, estas se transmitían verbalmente. Un pregonero las anunciaba en voz alta: quien las oyera podía asistir, salvo rivalidades familiares. ¿Por qué no se escribían? La mayoría era analfabeta, por lo que las orales eran esenciales. Las familias reales y adineradas, en cambio, contrataban monjes calígrafos para escribirlas con hermosa letra, a menudo incluyendo el escudo familiar para identificarlas entre iletrados.
Origen del papel tisú
¿Sabes por qué se incluye ese delicado papel de seda en las invitaciones? Surge en el siglo XVII con el grabado en placas de metal, que se ensuciaba fácilmente. Se colocaba el papel para proteger la impresión, una práctica que persiste hoy para preservar la elegancia de las invitaciones.
Origen del doble sobre
Las invitaciones viajan en dos sobres por una razón histórica. Antes del siglo XX, el correo era poco fiable. Se entregaban a mano por mensajeros a caballo, que ensuciaban el exterior. Al llegar, el mayordomo retiraba el sobre externo y presentaba el interior limpio al destinatario.
Limitación de invitados
En bodas locales como eventos sociales clave, las familias limitaban asistentes con tarjetas de invitación que se presentaban en la entrada. Algunas asignaban números de asiento para mayor organización, excluyendo a indeseables.
Invitaciones de boda en la actualidad
Muchas costumbres ancestrales perduran, aunque con redacción moderna y menos formalidad. Explora más artículos sobre la historia de las bodas en LoveToKnowWedding para sorprenderte con estos descubrimientos.