Cuando la vida se detuvo casi por completo en marzo de 2020, millones perdieron sus empleos y la crisis económica se agravó por la pandemia de coronavirus. Quienes mantuvieron sus ingresos vieron caer sus gastos y acumularon ahorros récord. Ahora, con el avance de las vacunas y la normalidad en el horizonte, esos ahorros podrían menguar rápidamente.
Muchas familias ahorraron más de lo habitual por la incertidumbre futura. La tasa de ahorro personal nacional, según el Banco de la Reserva Federal de St. Louis, alcanzó picos en abril de 2020. Sin embargo, estos ahorros a menudo se debieron a la falta de oportunidades de gasto más que a un cambio voluntario.

"Al inicio de la pandemia, muchas actividades se suspendieron, lo que redujo drásticamente los gastos", explica Zach Ciampa, planificador financiero de John Hancock Advice. "La mayoría optó por guardar ese dinero extra y engrosar sus ahorros".
Esto afectó tanto gastos esenciales como discrecionales: guarderías cerraron, el trabajo remoto eliminó costos de traslados (gasolina, reparaciones, peajes, transporte público, tintorería), y se cancelaron viajes, cenas en restaurantes de lujo y eventos en vivo.
Aunque las tasas de ahorro han bajado, muchos hogares aún gastan menos que antes, por debajo de su presupuesto. Por ejemplo, pedir comida a domicilio suele ser más barato que comer en restaurantes. Si solías excederte en gastos, la pandemia pudo haberte ayudado a corregirlo sin mucho esfuerzo adicional.
Con la normalidad acercándose, esos ahorros fáciles podrían desaparecer al retomar viajes, cuidado infantil o mascotas, y salidas sociales.
"La gente tarda en adaptarse a los cambios, acostumbrándose al mayor ingreso disponible", advierte Ciampa. "Cuando los gastos suban, puede ser desconcertante. Es clave tener un plan financiero para cumplir tus objetivos".
En resumen, crea un plan ahora para que tus gastos post-pandemia no superen los previos ni erosionen tus ahorros. La tentación de recuperar el tiempo perdido será fuerte, pero no debe comprometer tu futuro financiero.
La mejor preparación es revisar tus gastos pre-pandemia (de 2019) y basar en ellos tu presupuesto futuro.
"No es el ejercicio más emocionante, pero presupuesta según tus gastos de 2019", recomienda Ciampa. "2020 fue atípico; los de 2019 reflejarán mejor tu 'nueva normalidad'".
Si ahorraste sin esfuerzo este año, mantén el impulso, sobre todo ante posibles pérdidas de ingresos o cambios vitales (mudanzas, bebés, mascotas). El fin de la pandemia traerá viejos desafíos presupuestarios, salvo que actúes ya.