Los Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar, llegaron desde Oriente el 6 de enero para visitar al niño Jesús, trayendo oro, incienso y mirra. En conmemoración, la tradición consiste en dejar regalos para los niños y ofrecer comida y bebida a los Reyes y sus fieles camellos. Esta costumbre familiar crea momentos mágicos. A continuación, te explicamos paso a paso qué preparar y dónde colocarlo.
Pasos a seguir:
Coloca la comida para los camellos en la entrada de la casa o el jardín, y la de los Reyes en el salón principal.
Prepara césped seco en un recipiente para los camellos. Añade agua fresca en una fuente grande. Sitúa ambos en el jardín o junto a la puerta para que descansen tras el largo viaje.
Para Sus Majestades, ofrece galletas caseras o dulces navideños en un plato bonito. Sirve tres vasos con agua fresca de una jarra, uno para cada Rey.
¡Todo listo! Ordena la mesa, despídete con una nota si quieres y ve a dormir tranquilo. Así, los Reyes podrán dejar los regalos sin problemas.
Esta tradición fomenta la ilusión en los más pequeños y mantiene viva la magia de la Epifanía.