Crear tradiciones navideñas familiares únicas o para Hanukkah es una forma maravillosa de hacer las fiestas inolvidables. Inspirados en lectores de Real Simple, compartimos experiencias auténticas que celebran Hanukkah, Navidad y Nochevieja con originalidad y diversión.
Una pelea de malvaviscos después de la cena de Nochebuena. Siempre la inicia uno de mis primos y se une toda la familia, desde niños hasta abuelos, hasta que alguien agita la bandera blanca.
—Jessica P. Sánchez, La Mirada, California
Celebramos Navidad abriendo un regalo por hora durante todo el día. Empezamos así porque vivíamos lejos de la familia extendida, lo que nos permitía disfrutar plenamente cada obsequio.
—Paul Armentano, Frederick, Maryland
Desde que nos mudamos a Virginia, asistimos al Encendido Nacional de la Menorá en la Elipse de Washington, D.C. Incluye bendiciones, cantos con banda militar, latkes y sufganiyot. Luego, cenamos en nuestro restaurante mediterráneo favorito. Embarazada de mellizos, ansío compartirlo con ellos.
—Cyndi Alderson, Oak Hill, Virginia
Durante Hanukkah, organizamos un Yankee swap con regalos señuelo. Envuelven objetos cotidianos que ocultan instrucciones divertidas como 'Cambia con alguien del sexo opuesto'. ¡Ahora es el clímax del ritual!
—Christine Gritmon, Pearl River, Nueva York
Cada diciembre, mis amigos y yo cazamos gnomos en un centro turístico: 20 figuras escondidas en un atrio. Equipos compiten por dos horas; los ganadores obtienen helado o chocolate caliente gratis.
—Alicia Carby, Orlando, Florida
Mientras decoramos el árbol, degustamos donas y champán. Guardamos las jaulas de las botellas con el año marcado, colgándolas como adornos. Llevamos tres décadas así: ¡27 jaulas este año!
—Evelyn Cucchiara, Madison, Nueva Jersey
De Maracaibo, Venezuela, usamos calzoncillos amarillos en Nochevieja para buena suerte. Mi esposo americano se unió comprando unos de Bob Esponja. ¡Ahora son imprescindibles en nuestras listas!
—Natalia Gustafson, Baton Rouge, Luisiana
En Nochebuena, jugamos 'Name That Tune' con cascanueces: accionas la mandíbula para 'cantar' villancicos, ópera o blues. ¡Imposibles de adivinar a veces!
—Marybeth Kass, Holyoke, Massachusetts
Nuestro árbol luce recuerdos: llaveros de viajes, tarjetas de lujo, ganchos teatrales... Guardamos frágiles en una revista Life de 1960. Hojeándola es parte de la tradición.
—Genna Hinkle, Saratoga Springs, Nueva York
En Nochevieja, preparamos bagna cauda italiana: anchoas, ajo y crema. Sumergir col trae suerte, ¡según los calabreses!
—Anne Johnson, Prior Lake, Minnesota
Trazo las manos de mis hijos en la falda del árbol con sus edades. A los 13 y 11 años, adoran ver su crecimiento. ¡Algún día, sus familias!
—Rebecca Trigo Townsend, Abilene, Texas
Recolectamos vainas de algodoncillo y soplamos sus semillas como nieve sobre el árbol.
—Vicki Ann Shannon, Marshall, Misuri
A medianoche de Nochevieja, golpeamos el poste de luz con martillos gritando '¡Feliz Año Nuevo!'.
—Lorrie Kellerman-Fullmer, Himno, Arizona
Comemos budín de ciruelas con salsa dura, receta de mi madre irlandesa que recreó la original. Aunque dispersos, todos la preparamos en fiestas.
—Maura Diehl, Orefield, Pensilvania
Cada enero, preservamos la base del árbol bajo vidrio, marcada con el año. Forman una línea temporal familiar única.
—Marley Cassels, Columbia, Misuri