Hace no mucho, las mujeres en Estados Unidos no podían poseer propiedades legalmente. Esta restricción no cambió hasta 1862. No obtuvieron el derecho al voto hasta 1920, y pasaron otros 54 años antes de que pudieran solicitar tarjetas de crédito propias en 1974.
Las mujeres han recorrido un largo camino, pero en materia de dinero, riqueza, inversiones y finanzas personales, aún queda mucho por hacer.
El informe Mujeres y bienestar financiero de Merrill Lynch revela que las mujeres ganan menos que los hombres, acumulan menos riqueza a lo largo de la vida y el tabú social sobre hablar de dinero persiste: el 61% prefiere discutir su propia muerte antes que sus finanzas. Además, el 45% carece de un modelo financiero a seguir.
Los medios, incluidos los dirigidos a mujeres, tampoco han ayudado. Según el informe, de 1.594 páginas de contenido en las 17 principales revistas femeninas de marzo de 2018, solo cinco abordaban finanzas personales (menos del 1%).
Estos factores impactan directamente en los resultados financieros de las mujeres. El informe, basado en una encuesta a 2.638 mujeres de diversos perfiles, identifica sus principales arrepentimientos financieros y ofrece soluciones prácticas.
El arrepentimiento número uno: no haber invertido más (41%). Las inversiones generan riqueza de forma que los ingresos solos no logran. El 59% admite no usarlas para metas financieras, el 60% cita falta de conocimiento como barrera principal y el 34%, falta de confianza.
No invertir más
Este problema afecta generaciones: solo el 46% de las millennials confía en invertir, según Merrill Lynch. La confianza surge de la educación y exposición. El 100% de las encuestadas desea más educación financiera en escuelas; el 87% cree que la gestión básica debería ser obligatoria.
Lorna Sabbia, jefa de soluciones de jubilación y riqueza personal en Bank of America Merrill Lynch y coautora del informe, enfatiza romper el tabú del dinero: "Hablar abiertamente inspira acción".
Mujeres, compartan experiencias sobre inversiones: éxitos, errores y aprendizajes. Ahorrar no basta; la inflación erosiona el valor. Nunca es tarde para empezar, dice Lorna Kapusta de Fidelity Investments: "Comenzar a invertir impacta a largo plazo, sin necesidad de grandes sumas".
Busque talleres gratuitos o asesorías en el plan de jubilación de su empresa vía recursos humanos.
Habría elegido una carrera mejor pagada
El 35% lamenta no haber optado por carreras con salarios más altos. Aún puede mejorar: posicione para ascensos, gane visibilidad y hable con su jefe.
Sabbia: "No sueñe en silencio. Desarrolle aliados, pida feedback honesto sobre brechas de habilidades". Kapusta: "Prepare argumentos sobre su valor y negocie antes de renunciar".
En entrevistas, enfoque expectativas salariales, no salario anterior, para sortear brechas de género. Más diálogo empodera.
Demasiada deuda de tarjeta de crédito
El 34% acumuló deudas excesivas. Kapusta: "Pague deudas buscando tarjetas con tasas bajas o transferencias de saldo (incluso 0% interés). Supere pagos mínimos: un saldo de $1.000 al 12% con mínimo de $35 tarda 34 meses; agregue extra para acelerarlo".
No vivir dentro de sus posibilidades
El 32% gastó de más. Sabbia: "Haga un presupuesto simple para equilibrar ingresos y gastos". Kapusta recomienda 50/15/5: 50% necesidades, 15% jubilación, 5% emergencias, 30% discrecional. Ajuste por costos locales.
Conclusión
Romper el tabú del dinero es clave. El informe insta a mentorías entre mujeres, más cobertura mediática y educación. Invierta en sí misma: es su mejor apuesta.