Vivir con compañeros de cuarto no es exclusivo de estudiantes universitarios. Según un estudio de 2018 del Pew Research Center, casi uno de cada tres adultos estadounidenses comparte vivienda con roommates no familiares ni parejas. Con el alza de alquileres en grandes ciudades, esta opción reduce gastos de manera efectiva.
Sin embargo, gestionar finanzas compartidas puede generar tensiones. Una encuesta de Apartment Guide reveló que más del 20% de los roommates discute por dinero. "Un compañero de cuarto ahorra dinero, pero las finanzas pueden arruinar la convivencia", afirma Khari Washington, corredor y propietario de 1st United Realty en el sur de California. Es clave dialogar abiertamente desde el inicio para evitar conflictos. A continuación, métodos probados para una división equitativa del alquiler y gastos.
1. Divide el alquiler por pies cuadrados
Partir el alquiler a partes iguales no siempre es justo, sobre todo con habitaciones de distintos tamaños. La mejor opción es calcular por metros cuadrados, recomienda Howard Dvorkin, asesor financiero y CPA. Solicita las medidas al arrendador, calcula el porcentaje de cada habitación respecto al total y aplica al alquiler total. "Requiere algo de matemática, pero hazlo una vez con la calculadora del móvil y evitas disputas futuras", explica Dvorkin.
Este método asegura equidad según el espacio personal, ideal para dormitorios principales ocupados por una persona o pareja. "Quien tiene más espacio, paga más", añade Washington. Solo aplica a habitaciones; áreas comunes se comparten por igual.
2. Divide las utilidades por igual, salvo excepciones claras
Repartir utilidades según uso parece lógico, pero es complicado medirlo. La vía más sencilla y sin conflictos es dividirlas equitativamente, según Jonas Bordo, CEO y cofundador de Dwellsy.
Negocia excepciones: si alguien teletrabaja o está poco en casa, ajusta. "Podrían asumir cable en vez de luz, según uso", sugiere Chantay Bridges, agente inmobiliaria y autora. Incluye electricidad, agua, basura, internet y cable. Si uno no usa ciertos servicios, asume su costo.
Dvorkin advierte: pelear por centavos no compensa; opta por partes iguales salvo diferencias obvias.
3. Formaliza un acuerdo por escrito
Redacta un contrato de roommates detallando alquiler, utilidades y responsabilidades. Todos deben firmarlo. "Evita complicaciones en desalojos", dice Justin Abdilla, abogado inmobiliario en Chicago. "Mejor papel que promesas en apps como Venmo".
Bridges recomienda listar gastos por categorías, con porcentajes, montos y rangos. Así, consultas fácilmente ante incumplimientos o cambios.
4. Comunícate abiertamente y con frecuencia sobre gastos
Con estilos de vida diversos, surgen desacuerdos. La clave es la comunicación constante. "Define qué es justo sin asumir cargas extras por ingresos", indica Washington. Documenta todo y revisa periódicamente para mantener la paz y equidad.