Seguramente has oído del ayuno intermitente, donde se ayuna un período diario para bajar de peso. Ahora, un estudio de la Universidad de Alabama en Birmingham revela que cenar al mediodía acelera la quema de grasa y previene el rebote. Se conoce como alimentación temprana restringida en el tiempo (ETRF).
¿Parece radical? Veamos los resultados científicos.
¿Qué es la alimentación temprana restringida en el tiempo?
En el estudio, se evaluaron 11 adultos de 20 a 45 años en dos protocolos de 4 días. Un grupo comió en una ventana de 12 horas; el otro, en 6 horas: desayuno a las 8 a.m., almuerzo a las 10 a.m. y cena al mediodía. Ambos consumieron las mismas calorías.
Se midió su metabolismo en una cámara de respiración para cuantificar la oxidación de calorías, carbohidratos, proteínas y grasas.
El grupo con ventana corta quemó más grasa, ya que su cuerpo pasó eficientemente de usar glucosa a grasas como combustible.
"El control glucémico es óptimo por la mañana, alineándose con los ritmos circadianos naturales", explica la Dra. Courtney Peterson, coautora del estudio.
Beneficios respaldados por expertos
La dietista Susie Burrell destaca que este enfoque reduce la presión arterial y el colesterol. En la báscula, puedes perder unas 4 libras (1,8 kg) o más al mes.
No limita calorías como otras dietas: prioriza comidas saludables ricas en proteínas, verduras y cereales integrales.
Posibles inconvenientes
El mayor desafío es el ayuno de unas 20 horas entre la cena y el desayuno siguiente.