Comprar una casa (y eventualmente venderla) es un logro significativo. Para la mayoría, ahorrar el pago inicial representa una meta financiera de años. Sin embargo, esa suma no siempre basta: el alza en los precios de las viviendas y la escasez de opciones asequibles para primeros compradores complican encontrar esa casa modesta de ensueño, incluso para quienes ya han comprado y vendido antes.
Según una encuesta reciente de Realtor.com, casi el 60% de quienes planean comprar esta primavera consideran una vivienda más económica que requiera renovaciones, sacrificando algunos deseos para lograr la compra.
Realtor.com consultó a más de 1.000 personas que pretenden adquirir una casa el próximo año sobre sus planes y disposición a optar por propiedades que necesiten arreglos.
Los motivos incluyen la escasez de casas en su presupuesto o el alto costo de las que cumplen todos sus requisitos. De cualquier modo, la mayoría evalúa opciones que demanden trabajo, y más de la mitad está dispuesta a invertir más de 20.000 dólares en reformas.
Las remodelaciones no son baratas, pero 20.000 dólares permiten actualizaciones menores y efectivas. Proyectos mayores, como renovar completamente la cocina o el baño, elevan considerablemente el costo.
A pesar de los gastos, el 95% de los encuestados espera un retorno positivo de la inversión, anticipando que su casa valga más post-reformas. La mayoría de las mejoras incrementan el valor, aunque no es garantía: elegir bien maximiza el beneficio, mientras que errores pueden devaluarla.
Determinar si optar por una casa asequible con reformas debe ser un paso inicial en el proceso de compra, ya que guía decisiones clave. Ajustar expectativas hace el sueño accesible, sobre todo para primerizos, según la encuesta, aunque resta ver si lo aplican en la práctica.