En estos tiempos de dificultades económicas agravadas por el coronavirus, los cheques de estímulo están llegando, pero también las estafas que buscan aprovecharse de ellos. Ya sea que hayas recibido el tuyo por depósito directo o correo, estés esperando uno o no califiques, es crucial protegerte y a tus finanzas de estas amenazas crecientes.
Utiliza solo fuentes oficiales para verificar el estado de tu pago o calcular tu monto. Evita sitios web o personas dudosas que pidan datos personales como tu número de Seguro Social o información bancaria. Investiga siempre antes de compartir. Recomendamos el servicio "Obtener mi pago" del IRS o herramientas como el centro de estímulo de TurboTax, desarrolladas en colaboración con el IRS.
Mantente alerta ante llamadas y phishing por correo electrónico sobre COVID-19, impuestos o robo de identidad, según advierte el IRS.
"El IRS no te llamará para pedirte que verifiques o proporciones información financiera para recibir tu pago de impacto económico o reembolso más rápido", declaró el comisionado del IRS, Chuck Rettig.
Durante esta incertidumbre, los estafadores intentarán interceptar los cheques o el dinero distribuido. Recuerda: el IRS nunca solicita información confidencial por teléfono. Si recibes tal llamada, cuelga de inmediato y repórtala al IRS. Tu banco podría contactarte por temas de cuenta, pero nunca pedirá PIN, códigos o contraseñas por teléfono.
Desconfía de mensajes de texto, emails o redes sociales que pidan verificar datos personales o bancarios. No hagas clic en enlaces ni compartas información; elimínalos. Nadie acelera tu cheque a cambio de datos o dinero: solo el IRS distribuye estos pagos.
Observa el lenguaje de los estafadores: usan "cheque de estímulo" en lugar del término oficial del IRS, "pago de impacto económico". Si generan urgencia o amenazas, como cerrar tu cuenta, es señal de alerta. Procede con cautela.
Monitorea tus cuentas bancarias, ya que los hackers podrían aprovechar los depósitos grandes. Configura alertas de fraude en tus bancos y actualiza tus datos de contacto para respuestas rápidas ante actividad sospechosa, como recomienda Chase.
Las estafas existen, pero puedes evitarlas con precaución, buen juicio y atención constante. No añadas el estrés de una víctima a tus preocupaciones.