Alrededor de octubre y noviembre de cada año, llega una oportunidad clave para ti y tu familia: la inscripción abierta. No se trata de comprar dulces para Halloween ni de presupuestar las fiestas, sino de seleccionar el mejor plan de seguro médico para el año siguiente.
La inscripción abierta es el período anual en el que las personas elegibles pueden elegir o cambiar su cobertura médica para el próximo año. Por ejemplo, la de 2020 ocurrió a fines de 2019, y la de 2021, del 1 de noviembre al 15 de diciembre de 2020, cubre la atención médica para 2021. Si tienes seguro proporcionado por tu empleador, puedes ajustar niveles de cobertura, agregar dental o visión. Las familias elegibles acceden a Medicaid o Medicare, y quienes no tienen cobertura laboral buscan planes en HealthCare.gov, el marketplace oficial del gobierno de EE. UU.
Este año, la pandemia de COVID-19 ha expuesto vulnerabilidades en nuestro sistema de salud. Hospitales saturados y facturas sorpresa por pruebas de coronavirus han resaltado la necesidad de una cobertura integral. Según el Centro Nacional de Estadísticas de Salud de EE. UU., en 2019, 33,2 millones de personas (10,3% de la población) carecían de seguro.
Muchos no dedican tiempo a revisar beneficios durante la inscripción abierta, especialmente si cuentan con cobertura laboral. "Los empleados solo pasan 17 minutos eligiendo sus beneficios", explica Mona Zielke, vicepresidenta senior de operaciones y reclamos de beneficios en Voya Financial.
No estás solo: una encuesta de Voya indica que el 71% de los estadounidenses planea invertir más tiempo en revisar opciones voluntarias post-COVID, y el 53% hará cambios para 2021.
Si recibiste tratamiento por COVID-19, conoces las lagunas en tu cobertura. Si no, preocupa lo que pasaría en un contagio familiar. "La pandemia subraya la preparación para costos inesperados. No pulses 'predeterminado' este año", advierte Zielke.
Sigue estos seis pasos expertos para optimizar tus beneficios en la inscripción abierta.
1. Prepárate con Antelación
Confirma las fechas: para planes de marketplace, del 1 de noviembre al 15 de diciembre de 2020; para empleadores, usualmente fines de octubre a mediados de noviembre. No esperes al último minuto: sin inscripción, es difícil obtener cobertura hasta 2022.
Investiga seminarios web o Q&A de tu empleador. Formula preguntas específicas. "Las personas jóvenes y sanas deben valorar la cobertura para lo inesperado", dice Lina Alvarez, representante financiera de Northwestern Mutual. Sé proactivo para decisiones informadas.
2. Planifica para 2021
Visualiza tu año: ¿embarazo, ortodoncia, cirugía? Asegura que el plan lo cubra. La familia promedio gasta más de $4.500 anuales en salud; reduce esa carga.
Coordina con tu cónyuge y revisa gastos pasados. Si 2020 fue costoso, opta por deducibles bajos (primas más altas, pero copagos reducidos).
3. Evalúa Costos Totales
No elijas solo por precio bajo. Analiza primas, deducibles, copagos y máximo de bolsillo. Usa calculadoras de beneficios. Pregunta por visitas gratuitas y límites.
4. Explora HSA y FSA
Las Cuentas de Ahorro para Salud (HSA) ofrecen ventajas fiscales triples; las Cuentas de Gastos Flexibles (FSA), similares pero más restrictivas. Si tienes un plan de alto deducible (HDHP), abre una HSA portable para jubilación.
Aprovecha opciones de cuidado dependiente; solo disponibles en inscripción abierta.
5. Prioriza Atención Especializada
Valora telemedicina, esencial post-2020. Verifica cobertura de salud mental (líneas directas, terapia). Asegura acceso a especialistas como quiroprácticos para condiciones preexistentes.
6. Agrega Beneficios Complementarios
Considera hospitalización, enfermedad crítica o accidentes. Son accesibles solo en este período y protegen ante imprevistos. Si no los ofrece tu empleador, busca externos.
"COVID nos enseña a prepararnos", concluye Zielke. Consulta recursos de tu empleador para detalles.