La pitahaya destaca por su cáscara rosada y cerosa, mientras que su interior revela una pulpa blanca salpicada de diminutas semillas negras. No permitas que su nombre exótico te intimide: la fruta del dragón no tiene nada de aterrador. Aunque su piel rosa brillante o amarilla, con escamas aparentes, pueda parecer inusual, al cortarla madura descubrirás su encanto.
Una rodaja transversal de pitahaya es un espectáculo visual de la naturaleza. Su pulpa, blanca o magenta, está sembrada de pequeñas semillas negras, y su sabor evoca una mezcla sutil entre kiwi y pera.
¿De dónde proviene la fruta del dragón?
Actualmente cultivada en regiones tropicales y subtropicales del mundo, la pitahaya originaria de América Central, México y el norte de Sudamérica pertenece a la familia de los cactus trepadores (Cactaceae), donde se conocía como pitahaya.
Este cactus crece apoyándose en estructuras y florece en los cálidos meses de verano hasta principios de otoño. Las flores nocturnas aparecen entre julio y octubre, dando paso a los frutos. Las plantas pueden ser productivas hasta 30 años.
Exploradores franceses introdujeron la pitahaya desde América Central al sudeste asiático, especialmente Vietnam, en el siglo XIX. Desde allí se expandió por Asia. Hoy se produce comercialmente en Vietnam, Malasia, Tailandia, Taiwán, Sri Lanka, China, Israel y América Central.
Vietnam lidera la producción mundial, exportando el 80% a China, donde su demanda crece por sus beneficios saludables y su simbolismo cultural, sobre todo en Año Nuevo chino.
La fruta del dragón surge de un cactus que florece de julio a octubre, produciendo frutos durante hasta 30 años. Cómo comprar y preparar pitahaya
Ya accesible en supermercados como Costco, tiendas locales o mercados de agricultores, su precio importado oscila entre 5 y 10 dólares por unidad, según la zona.
Anupy Singla, autora culinaria, periodista y experta en recetas de Chicago, aconseja: "Elija frutos de color brillante y firmes al tacto, que maduren suavemente. Evite los blandos o marchitos, con moretones o hojas secas".
Guárdela a temperatura ambiente unos días o en refrigerador. No la corte hasta consumirla; una vez abierta, consérvela en recipiente hermético en el frío.
Para pelarla, córtela por la mitad y retire la cáscara gruesa. "Es fácil de pelar", dice Singla. "La rebano con miel para comerla fresca; mis hijos la devoran con cuchara directamente de la piel".
Singla propone un smoothie con leche de coco o un 'chaat' con chaat masala, cebolla roja, chiles vietnamitas y lima: "Una ensalada picante ideal con proteínas o sola. Destaca su alto contenido en fibra, solo superado por las frambuesas".
Para comer pitahaya fresca, córtela por la mitad, retire la cáscara o extraiga la pulpa con cuchara. Beneficios nutricionales de la pitahaya
Seis onzas (aprox. 170 g) aportan:
- 102 calorías
- 0 g de grasa
- 2 g de proteína
- 22 g de carbohidratos
- 13 g de azúcares
- 5-7 g de fibra
Baja en azúcares y grasas, rica en fibra para saciedad prolongada, y fuente de magnesio, hierro, vitaminas A y C. Ideal para dietas saludables.
"Supera su aspecto exótico con su facilidad de uso y nutrientes como vitamina C alternativa a cítricos", afirma Singla. "Amplía tus opciones con sabores frescos y beneficios reales".