El taro, un tubérculo de pulpa blanca y rica en almidón, ofrece aproximadamente un 30% menos de grasa y más fibra que la papa, además de abundante vitamina E y otros nutrientes esenciales.
Si has visitado una tienda de té con leche de burbujas, probablemente hayas probado el taro (Colocasia esculenta), un sabor muy popular entre los amantes de la boba.
Este tubérculo dulce tiene una historia extensa más allá de las bebidas modernas. Conocido como "taro" en polinesio, también se llama "dasheen", "cocoyam", "eddo" o "kalo" según la región.
"El taro es un vegetal almidonado rico en nutrientes y muy versátil en la cocina", explica Cordialis Msora-Kasago, portavoz de la Academia de Nutrición y Dietética y fundadora de The African Pot Nutrition, en una entrevista por correo electrónico.
La planta de taro presenta hojas grandes y tupidas, pero comúnmente se refiere al tubérculo de raíz almidonado. Externamente áspero, peludo y marrón, su interior es pálido o lavanda, adquiriendo tonos violeta o azul al cocinarse, lo que realza visualmente los platos.
Cocinado, posee un sabor ligeramente dulce y a nuez. Sin embargo, es peligroso consumirlo crudo debido al oxalato de calcio, que puede irritar la garganta o contribuir a cálculos renales.
Historia del taro
Originario del sudeste asiático o India, se cultivó globalmente: hacia el este de China, Egipto, islas del Pacífico y Grecia por marineros polinesios, llegando al Caribe vía comercio de esclavos. Algunos lo consideran el cultivo más antiguo, datado en 5000 a.C.
En Hawái, conocido como kalo, fue alimento básico plantado en arroyos y zonas pantanosas, centro de la cultura polinesia.
"En todo el mundo, el taro se prepara de múltiples formas", añade Msora-Kasago. Hoy es básico en Asia, Polinesia, Nigeria y África en guisos, pudines y panes.
Los mayores productores son Nigeria, China, Camerún, Ghana y Papúa Nueva Guinea. Se adapta a condiciones húmedas o secas según la variedad.
Aunque no es básico en Hawái, es el principal productor en EE.UU., elaborando chips, arroz y más.
Campos de taro en Kauai, Hawái.
¿Taro o papa?
"Pelado y cocido, puede confundirse con papas", indica Msora-Kasago. Sin embargo, es un tubérculo distinto, originario de climas tropicales.
Se asemeja al ube filipino (más dulce) o la malanga sudamericana.
Beneficios para la salud del taro
Destaca por potasio y fibra, que ayudan en control de peso, glucosa y salud cardíaca, según Msora-Kasago.
"Rico en polifenoles como quercetina, reduce inflamación, combate cáncer, regula glucosa y previene enfermedades cardíacas. Una taza cocida duplica la fibra de la papa con similar potasio".
Es superalimento con manganeso, vitamina B6, E y cobre.
Cómo cocinar taro
Se pela el exterior peludo y se hornea o hierve en trozos o entero.
En Hawái, poi fermentado; en África, tostado, frito o machacado con estofados.
Albóndigas de taro, comida callejera taiwanesa.
Otras preparaciones: buñuelos, arroz, en salsa picante india o guisos japoneses. Para postres, té de leche o con coco.
Encuéntralo en supermercados asiáticos o polvo en línea para batidos y horneados.