Si planeas decorar tus pasillos con todas las coronas navideñas posibles, presta atención: es probable que no estés cuidando tu corona fresca como se merece. Al igual que con un árbol de Navidad para evitar que deje un manto de agujas en el suelo, cada corona requiere mantenimiento adecuado una vez colgada en la puerta. Afortunadamente, Christina Stembel, fundadora de Farmgirl Flowers y experta en arreglos florales, comparte consejos probados para mantenerla vibrante.
Según Stembel, el cuidado comienza al llevarla a casa manteniendo el follaje hidratado. "Revive la fragancia original de tu corona rociándola ligeramente con agua una o dos veces por semana", recomienda. Usa una botella pulverizadora con agua a presión baja para crear una fina niebla, no un chorro fuerte.
Para una corona duradera y verde, elige pino o cedro, conocidos por conservar su color. Las coronas de pino pierden agujas al secarse, así que opta por cedro sin agujas para menos desorden, sugiere la experta.
La ubicación influye en su longevidad. "Para mantenerla verde más tiempo, aléjala de la luz y el calor directo", aconseja Stembel. "Lugares interiores, como sobre camas o sofás, protegen de los elementos y prolongan su frescura".
Stembel también destaca la importancia de darle forma si se aplasta en el transporte. "Al llegar a casa, dale un buen esponjado: introduce los dedos en el follaje, moviéndolos en contra de la dirección natural para añadir volumen y aire a la corona".