Las calabazas son un símbolo del otoño, famosas por las decoraciones de Halloween. Pero antes de que se echen a perder en tu porche, considera sus impresionantes beneficios nutricionales. ¿Qué tal una reconfortante sopa de calabaza?
Al igual que las zanahorias, su vibrante color naranja se debe al betacaroteno, un potente antioxidante que el cuerpo convierte en vitamina A. Según la Universidad de Iowa, los alimentos ricos en betacaroteno reducen el riesgo de cáncer, protegen el corazón y previenen el deterioro mental con la edad. Una taza de puré de calabaza aporta el 245% de la ingesta diaria recomendada de vitamina A, ideal para quienes evitan las zanahorias pero buscan este nutriente esencial.
Las calabazas también destacan por su contenido en potasio: una taza cubre el 16% de la cantidad diaria recomendada. Un estudio de 2017 publicado en el International Journal of Cardiology vincula una mayor ingesta de potasio con la reducción de la presión arterial. Previamente, en 2016, el Journal of the American Heart Association indicó que ayuda a prevenir accidentes cerebrovasculares.
Son perfectas para dietas cetogénicas: una taza contiene solo 12 g de carbohidratos, 2 g de fibra y algo de proteína. Además, con solo 49 calorías por taza, son aliadas para controlar el peso.
¡Las calabazas ofrecen mucho más de lo que parece! Disfruta rebanadas asadas o puré fresco para maximizar sus beneficios, moderando el azúcar en postres. (Psst: Prueba esta receta deliciosa para empezar).
¡Hora de volver al huerto de calabazas para abastecerte de este tesoro otoñal!
Trata los labios agrietados con este ingrediente natural que ya tienes en tu alacena
Estos carbohidratos realmente ayudan con la pérdida de peso, según un nutricionista