EsHowto >> Entretenido >> Bodas

Por qué el fondo de emergencias debe ser tu prioridad de ahorro número 1

En el mundo de las finanzas personales, abundan los consejos prácticos: no gastes todo tu dinero en cafés y bares, vive según tus posibilidades, ahorra siempre que puedas y derrocha solo cuando te lo permitas. Sin embargo, aspectos clave como la diferencia entre un fondo de emergencia (para cubrir 3-6 meses de gastos) y un fondo para emergencias menores (para imprevistos repentinos) a menudo se pasan por alto, aunque ambos son esenciales para una gestión financiera responsable.

Crear un fondo de emergencias es un pilar fundamental en las finanzas personales. Este colchón financiero te protege si pierdes el empleo, sufres un accidente o no puedes trabajar por un tiempo prolongado. La recomendación estándar es ahorrar entre tres y seis meses de gastos. No obstante, no eclipsa a su versión más accesible: el fondo para emergencias menores.

El fondo de emergencia cubre gastos de vida cotidianos a largo plazo, mientras que el fondo para emergencias menores atiende imprevistos como una tubería rota, una enfermedad repentina de tu mascota o una avería en el auto. Este último te evita endeudarte en crisis puntuales y debe ser tu primera prioridad una vez que generas ingresos estables. Incluso una pequeña cantidad guardada es mejor que nada.

"Creo firmemente que el fondo para emergencias o red de seguridad financiera, equivalente a un mes de gastos, debe tener prioridad incluso sobre el pago de deudas con altas tasas de interés", afirma Lauren Anastasio, CFP.

Ahorrar en efectivo puede parecer poco atractivo, sobre todo con deudas caras, pero es crucial. Reducir ligeramente los pagos de deuda para construir este fondo facilita mantenerte libre de deudas a futuro.

Escucha el podcast "Money Confidential" de Real Simple para consejos expertos sobre cómo iniciar un negocio, dejar de ser "malo con el dinero", hablar de deudas secretas con tu pareja y más.

Anastasio explica que muchas personas priorizan pagar deudas de tarjetas de crédito o préstamos personales de alto interés, ignorando los ahorros. Al enfrentar un imprevisto —como una reparación del auto o una factura médica—, recurren nuevamente a la deuda, reiniciando el ciclo.

"Están devastados porque trabajaron meses para pagar la deuda y todo se desmorona", dice Anastasio. "Ese fondo asegura el éxito en eliminar deudas caras".

No hace falta una gran suma: cualquier ahorro antes de atacar la deuda alta marca la diferencia entre evitar recaídas y caer en el endeudamiento.

Priorizar metas financieras puede ser complejo, pero el consejo de Anastasio es claro: primero el fondo para emergencias menores (un mes de gastos), luego paga deudas altas, y después enfócate en jubilación, fondo de emergencia completo u otras metas. Para la mayoría, este fondo es prioritario.

"Tenerlo te hará mucho más probable lograr otros objetivos", concluye Anastasio.