Seguramente has oído que hacer un presupuesto te ayuda a alcanzar cualquier meta financiera, como ahorrar para la jubilación, pagar deudas, financiar la universidad de tus hijos, comprar una casa o emprender un negocio.
Pero presupuestar es más fácil de decir que de hacer. Darte cuenta de por dónde empezar ya es complicado, y mantenerte en el camino, aún más. Quizás incluyas las cuotas de inscripción deportiva de tus hijos, pero olvides los uniformes; o presupuestes gasolina, pero no el reemplazo del parabrisas. Ahí entra la presupuestación hacia atrás, una técnica que expertos recomiendan para crear presupuestos realistas.

¿Qué es la presupuestación hacia atrás?
Investigadores de la Universidad de St. Andrews dividieron a participantes en dos grupos. A los "presupuestadores anticipados" les pidieron presupuestar la semana siguiente. A los "presupuestadores hacia atrás", recordar sus gastos de la semana pasada y luego presupuestar la siguiente.
Los presupuestadores hacia atrás recordaron gastos menores olvidados por los anticipados, como cambiar el filtro del refrigerador o una lonchera nueva para el niño. Así, presupuestaron un promedio de $255 semanales, frente a $189 de los anticipados. ¿Y quiénes estuvieron mejor preparados? Los presupuestadores hacia atrás.
Cómo hacer que funcione la presupuestación hacia atrás
Revisa tus gastos del último mes con extractos bancarios y de tarjetas. Crea un presupuesto basado en lo gastado realmente, por categorías. Luego, identifica ajustes: resalta compras evitables o compara precios en gastos fijos como internet o seguros.
Una vez analizado el pasado, proyecta el futuro. Muchas categorías coincidirán, y para las variables, tendrás un plan realista basado en tu ritmo de vida.
Si puedes, revisa seis meses o un año para capturar gastos ocasionales, como inscripciones deportivas o seguros semestrales.
Enfocarte en pocas categorías genera grandes ahorros. "Usamos un diario para comestibles y comidas fuera hace un año", dice María Victoria Colón, contadora pública certificada y creadora de Hablemos de Dinero en Español. "Pasábamos $1.000 en comestibles y $700 en restaurantes. Ajustamos a $700 y $300 para una familia de cuatro, y lo cumplimos en su mayoría".
¿Debes eliminar por completo la presupuestación anticipada?
No necesariamente. Los presupuestadores anticipados gastaron $124 menos semanales que los hacia atrás, pese a subestimar. Cuanto más optimista el presupuesto, más motiva cambios.
Hay dos enfoques: ¿realista o aspiracional?
Usa la presupuestación hacia atrás para decisiones reales, como cambiar a medio tiempo o mudarte.
La anticipada motiva metas agresivas: "Apunta a la luna; falles o no, caerás entre las estrellas". Provoca ahorros drásticos.
Sean anticipados o hacia atrás, no te desanimes por desvíos. Lauren Anastasio, CFP de SoFi, aconseja: "Siéntate, respira profundo y calma tu ánimo antes de revisar cuentas o decidir".
Los presupuestos son tableros de visión o hojas de ruta: si te guían, celebra.