Problema: Olvidaste la pasta de dientes o el cepillo.
Solución: Improvisa un cepillo masticando el extremo de una ramita pequeña hasta formar un abanico, recomienda Kathleen Proulx, higienista dental registrada en Boulder, Colorado. ¿Sin pasta? Cepíllate con agua, enjuaga y repite. Luego, mastica chicle sin azúcar (guárdalo en tu botiquín de primeros auxilios) durante 30 minutos para eliminar bacterias persistentes. O consume manzanas, uvas, apio o zanahorias: las enzimas de estos "alimentos detergentes" combaten la placa.
Problema: Dolor de muela palpitante.
Solución: El dolor intenso, sensibilidad al calor/frío, hinchazón o lesiones similares a granos en las encías pueden indicar un absceso, una infección grave. Enjuágate la boca varias veces al día con una solución de ½ cucharadita de sal en 240 ml de agua tibia y consulta a tu dentista de inmediato.
Problema: Diente roto o caído.
Solución: Para un diente agrietado, protege el nervio mordiendo gasa; si es frontal, cúbrelo con chicle masticado. Para un diente caído, manipúlalo lo mínimo: enjuágalo con agua filtrada, reinserta y muerde gasa para fijarlo. Si no, guárdalo bajo la lengua o en agua filtrada. Aplica frío en la mejilla, toma ibuprofeno para el dolor y acude al dentista urgentemente: las chances de salvarlo caen tras horas, advierte Dennis Beck, dentista en Wheaton, Illinois.