"Seis meses después de nuestra travesía por el 100-Mile Wilderness, aún teníamos comida extra que no queríamos comer ni en el camino ni en casa", cuenta Jamie. Gracias a sus hábitos de empacar en simulacros de incendio y a su creencia de que los alimentos liofilizados son demasiado caros, Jamie y Joe optaron por lo que creían más barato y fácil: fideos instantáneos, avena, latas de Chef Boyardee, MRE (comidas listas para comer) y otras opciones minimalistas que decepcionaron sus paladares gourmet.
Consejos de la experta
Dorcas S. Miller, colaboradora habitual de Backpacker y autora de Backcountry Cooking: From Pack to Plate in 10 Minutes.
"Jamie y Joe comen solo para sobrevivir", afirma Miller. "Si dedican un poco de tiempo antes del viaje, pueden disfrutar de comidas caseras sin complicaciones en el campo". Aunque comer bien implica más compras, reempaquetado y medición en casa, las recompensas —acelerar el ritmo para cubrir más kilómetros y saborear cada bocado— valen la pena en la montaña.
- Dedica más tiempo y presupuesto a alimentos que realmente disfrutes: cenas picantes, mezclas de frutos secos, almendras tostadas, cerezas secas, tu chocolate favorito o lo que te anime el ánimo.
- Planifica variedad. Pasas, nueces y M&M son ideales para fines de semana, pero en travesías largas, tus papilas necesitan alivio. "Incluye diversidad en texturas y sabores", recomienda Miller. Empaca crujientes (nueces, pretzels, galletas saladas, palitos de sésamo, maíz inflado, bolas de malta) y masticables (frutas secas, regaliz, barras de frutas, queso). Sugiere barras de chocolate, caramelos duros, dulces de San Valentín o maíz dulce de Halloween para innovar.
- Piensa en ligereza. Jamie y Joe creyeron ahorrar onzas y dólares con MRE, pero no fue así. Los alimentos deshidratados o liofilizados son más eficientes. Aunque algunos liofilizados son caros, busca opciones asequibles en supermercados: cuscús, sémola, arroz instantáneo, fideos asiáticos, croquetas de patata, frijoles refritos, chile deshidratado o fideos con salsa.
- Deshídralos tú mismo. Es más sencillo de lo que imaginas (próximos artículos de Moveable Feast sobre deshidratación) y permite recrear platos caseros deliciosos en ruta.
Resultado final
"Esto es mucho mejor que antes", dice Joe. Ahora, almuerzos y snacks incluyen bolsas de bananas, peras y manzanas deshidratadas. Por las noches, disfrutan pollo con anacardos, jengibre y arroz, o chili sabroso y fácil. "El consejo de Dorcas sobre disfrutar comidas buenas fue clave; transformó nuestras travesías y nuestro placer", añade Joe.
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