
Planifica tus sobras para convertirlas en comidas futuras y ahorra tiempo, esfuerzo y dinero. Descubre más ideas prácticas.
¿Cómo aprovechar al máximo las sobras?
Las sobras son inevitables en la cocina diaria. A veces son deliciosas y otras, un desafío. Pero con un enfoque estratégico, puedes transformarlas en una ventaja que te ahorra tiempo, dinero y reduce el desperdicio.
En lugar de sobras improvisadas, opta por sobras planificadas: cocina cantidades extras de proteínas como res, pollo, pescado, cerdo o pavo para usarlas en platos posteriores. Así, cocinas una vez y comes dos veces. ¡Simple y efectivo!
Implementarlo es fácil. Por ejemplo, si asas un pollo, prepara dos de una vez. O elige uno más grande: la carne extra se desmenuza o corta en cubos para sopas, pasteles o ensaladas durante la semana. Congélala si es necesario.
Además, aprovecha ofertas para comprar y cocinar más, maximizando el ahorro.
Aquí van ideas expertas para sobras planificadas de res, pollo, pescado, cerdo y pavo:
Res: Prepara un pastel de pastor con res cocida en cubos, guisantes, zanahorias y maíz congelados, más salsa de carne o bechamel (envasada o casera). Cubre con puré de papas listo y queso cheddar rallado bajo en grasa.
Pollo: Haz quesadillas con pollo desmenuzado, tortillas integrales bajas en carbohidratos, frijoles refritos bajos en sodio, queso rallado bajo en grasa, pimientos rojos y verdes, cebollas verdes, salsa y crema agria sin grasa.

Consejos expertos para usar sobras de pollo de manera creativa.
Prepara un pastel de pollo con cubos de pollo, vegetales guisados congelados, caldo bajo en sodio o salsa blanca, y masa de bizcocho refrigerada.
O rellena tomates, pimientos o melón con ensalada de pollo (cubos de pollo, apio, pepinillos, mayonesa baja en grasa), más uvas, curry o chutney para un toque exótico.
Pescado: Burritos con salmón o bagre cocido, pepinos, cebolletas, tomates, frijoles bajos en sodio, lechuga, queso bajo en grasa, salsa, crema agria y lima, envueltos en tortillas integrales.
Pasteles de pescado al horno con gajos de papa: mezcla pescado desmenuzado con apio, cebolla verde, pimientos, clara de huevo y mayonesa baja en grasa. Papa en gajos: unta aceite de oliva, sazona con sal, pimienta y hierbas. Hornea hasta dorar.
Cerdo: Chili con cerdo cocido (asado, chuletas o salchicha), frijoles bajos en sodio, calabacín, pimientos, cebolla, ajo, tomates triturados bajos en sodio, chile en polvo y pimienta. Sirve con queso rallado bajo en grasa.
Pavo: Pizza barbacoa con pavo en rodajas, cebolla verde, apio, frijoles negros bajos en sodio, queso mozzarella bajo en grasa y salsa barbacoa baja en sodio, sobre masa integral descongelada.

¿Sobras de pavo? Desata tu creatividad para no desperdiciar nada.
Sofrito asiático: pavo en cubos con vegetales orientales, salsa de soja baja en sodio, semillas de sésamo y mandarinas escurridas. Sirve con arroz integral y fideos chow mein.
Sopa mexicana: pavo en cubos con caldo bajo en sodio, maíz, habas, garbanzos, tomates triturados, espinacas y salsa. Adorna con chips de tortilla horneados, queso cheddar bajo en grasa y crema agria.