Descubre los fundamentos de la cocina en fogata para ganar confianza y preparar platos deliciosos al aire libre. Recuerda: siempre verifica si las fogatas están permitidas en la zona (revisa las prohibiciones locales) y nunca enciendas una en condiciones ventosas o secas que comprometan la seguridad.
- Construye un anillo de fuego de 45 a 60 cm de ancho aproximadamente.
- Busca la madera más seca posible, preferiblemente sin corteza (muchos árboles la inhiben naturalmente). Rompe en trozos de 30 cm para un mejor control de las brasas. Consigue 10-15 troncos del grosor de tu muñeca.
- Usa la disposición en cabaña de troncos para una cocción uniforme y control preciso. Apunta a un fuego compacto y caliente, de unos 38 cm de ancho como máximo.
- Empieza con un cuarto de la leña y añade 2-3 piezas a medida que baje el fuego. ¡No eches toda de golpe! Añade con cuidado para mantener las llamas mientras cocinas.
- Para asar a la parrilla (burritos o plátanos en lata), las brasas están listas cuando la madera se haya quemado en un 65%. Busca una llama pequeña continua: exceso quema la comida, falta de calor impide cocer. Para ollas o sartenes, usa más llamas y tapa para evitar cenizas.
- Si acampas cerca o no viajas ligero, trae una parrilla de barbacoa tipo kettle (como Weber) o rejilla de enfriado de acero inoxidable. Pesa poco, evita que la comida caiga y elimina la necesidad de rocas perfectas.
- Remoja las brochetas de madera en agua al menos 20 minutos antes de usar para evitar que se quemen.
- Encuentra dos palos largos y resistentes como pinzas para alimentos. Practica su uso: son la herramienta ideal del desierto, divertidas y sin peso extra. Ten cuidado al manipular envoltorios de aluminio para no perforarlos.