Hace unos años, muchos campistas enterraban restos de comida o lavaban platos en arroyos sin pensarlo dos veces. Hoy, solo los mal informados dejan huella. Adopta estos métodos Leave No Trace (LNT) en tu cocina de campamento para preservar el entorno prístino.
Empaquetado
Reempaqueta los alimentos en bolsas con cierre hermético para reducir residuos. Las bolsas vacías sirven como contenedores de basura, protectores impermeables o fundas para calcetines.
Estableciendo el campamento
» Forma un triángulo amplio con las áreas de dormir, cocina y almacenamiento de comida en las esquinas, separadas unos 100 metros. Coloca tu tienda en la esquina contra el viento para que los olores no lleguen a ella y minimizar riesgos si un animal accede a una zona.
» Cuelga la comida siempre, incluso fuera de zonas de osos; roedores como ardillas o ratones pueden ser igual de problemáticos. Idealmente, cuelga a 3,6 metros del suelo y 1,2 metros de cualquier rama o tronco. Usa unos 15 metros de cable. Incluye artículos olorosos como jabón, basura y pasta dental para evitar atraer fauna a tu tienda.
Cocina
» Usa estufa en vez de fogata: evitas cenizas, hollín y daños en el suelo.
» Minimiza residuos controlando porciones. Cocina solo lo necesario, recalienta sobras y vigila para no quemar la comida.
» Reutiliza agua de cocción para limpiar platos, calentar el saco de dormir o preparar chocolate caliente.
Limpieza
» Lava platos al menos a 60 metros de arroyos y lagos.
» Dispersa espinas, pieles de pescado, agua de cocción y lavado lejos del campamento. Empaca restos y basura en bolsas dobles herméticas para congelador.
» Limpia con esponja o nieve. Solo usa jabón biodegradable en casos extremos (comidas grasas o viajes largos), y agua hirviendo desinfecta. Si es imprescindible, una gota basta.