Halloween marca el inicio de la temporada de calabazas decorativas, lo que nos lleva a preguntarnos: ¿se pueden comer estas calabazas? Sería un desperdicio limitarlas solo a centros de mesa para las cenas de Acción de Gracias.
La pregunta «¿puedes comer calabazas decorativas?» es común en esta época, y la respuesta es sí, aunque solo algunas variedades son ideales. A diferencia de las calabazas comestibles tradicionales (que no son lo mismo que las decorativas), estas requieren más preparación, pero pueden ser deliciosas y versátiles si se cocinan correctamente, según expertos como el chef Ken Oringer.
El sabor de las calabazas decorativas es más amargo que el de una calabaza común, y resulta mejor consumirlas antes de que maduren por completo, cuando son más suaves y dulces.
(Crédito de la foto: Getty Images)
Una variedad especialmente sabrosa es la calabaza turbante turco, con su forma de sombrero. Es suave e ideal para sopas, rellenos o como alternativa a pimientos o tazones de pan. Rellénala con ingredientes sabrosos, hornéala y obtendrás una cena abundante en poco tiempo.
(Crédito de la foto: Getty Images)
Las calabazas de botella, también conocidas como calabacines grandes o gourds, son perfectas para curries. Mézclalas con pasta de curry rojo, leche de coco, limoncillo, jengibre y salsa de pescado para un auténtico curry tailandés, recomienda el chef Oringer.
Al igual que las calabazas, contienen semillas tostables. Tuéstalas y úsalas en un risotto con pollo o caldo de verduras, ajo, cebolla y queso parmesano para un plato otoñal reconfortante.
Este otoño, lleva las calabazas decorativas de la mesa a la cocina. Estas primas deliciosas de las calabazas merecen brillar, y tu paladar te lo agradecerá.