Cuando una receta pide zanahorias frescas, solemos optar por las naranjas habituales. Pero si has visto zanahorias moradas cerca de ellas, te habrás preguntado por su color único y si merecen un lugar en tu carrito.
El color púrpura de estas zanahorias no proviene de tintes artificiales: era su tonalidad original al cultivarse. No fue hasta el siglo XVI cuando surgieron variedades naranjas en España, Italia y Alemania, según Popular Science. La autora Sarah Fecht explica que "nadie sabe con certeza cómo la zanahoria naranja dominó el mercado mundial". Los primeros informes indicaban que las moradas tenían mejor sabor, pero podían teñir los platos con su pigmento oscuro. El Museo de la Zanahoria (real, en línea y con sede en el Reino Unido) destaca su sabor más picante que las naranjas. Además de color y sabor, ofrecen múltiples beneficios para la salud.
Un estudio de 2001 en el Journal of Agricultural and Food Chemistry revela que, comparadas con las naranjas, las zanahorias moradas contienen el doble de alfa y beta-caroteno (convertidos en vitamina A por el cuerpo). Tienen un 20% menos de azúcar, ideal para dietas bajas en carbohidratos o azúcares. Su pigmento morado aporta antocianinas, potentes antioxidantes. La Dra. Hazel MacTavish-West, científica australiana con más de 25 años de experiencia, cita investigaciones que muestran que "consumir una zanahoria morada al día puede proteger contra enfermedades cardiovasculares, inhibir células cancerosas y contrarrestar efectos de dietas altas en grasas". ¡Un tesoro nutricional en un vegetal humilde!
No descartes las zanahorias naranjas, ricas en beneficios propios. Alternar con moradas añade variedad a tu paladar y potencia tu salud.
¡Incorpora platos morados y deliciosos a tu rutina!