No saldrías de excursión sin vendajes e ibuprofeno, ¿pero qué tal el árnica o la manzanilla? Laurie Cullen, profesora de medicina naturopática en la Universidad Bastyr de Seattle y ávida senderista del Monte Rainier, defiende el uso de hierbas y suplementos naturales como alternativas seguras a los fármacos sintéticos para tratar esguinces, hemorragias leves, fatiga y más. Aquí comparte sus cinco recomendaciones esenciales para el sendero.
Gel de árnica
Pariente del girasol y común en los estados occidentales, las flores y raíces de árnica contienen glucósidos con potentes propiedades antiinflamatorias y deshinchantes, explica Cullen. Aplícalo inmediatamente en esguinces, hematomas o distensiones musculares para aliviar el dolor. Evita usarlo en heridas abiertas o ingerirlo.
Aquilea (milenrama)
Conocida como la 'planta que detiene la hemorragia nasal', esta hierba de flores blancas posee alcaloides que aceleran la coagulación, según la experta. Remoja milenrama en agua caliente 5 minutos y usa el té para limpiar cortes o raspaduras. También puedes aplicar las hierbas secas directamente sobre la herida.
Reposición de electrolitos
Un día intenso de senderismo agota magnesio, sodio, potasio y vitamina B, afectando metabolismo y rendimiento. Cullen prepara su kit con paquetes de Emergen-C en el agua (o cápsulas Endurolyte de Hammer Nutrition, sin residuos).
Té de manzanilla, jengibre y menta
La dieta de trail rica en grasas y carbohidratos puede causar malestar digestivo. Estas hierbas, con sus aceites calmantes, combaten náuseas, diarrea y calambres. Cullen sugiere un 'trío potente': tres bolsitas en una taza de agua caliente.
Apis homeopático
La homeopatía usa diluciones extremas de la sustancia causante para tratar síntomas. Aunque estudios del NIH son inconcluyentes, Cullen destaca su inocuidad y futuros ensayos. Para picaduras de abeja, hiedra venenosa u roble venenoso, toma una cápsula de apis (de abeja) para reducir enrojecimiento e hinchazón.