Las parrillas de barbacoa infrarrojas cocinan mediante calor radiante, en lugar de convección o conducción. Conocidas como el 'microondas de la cocina al aire libre', han revitalizado el mercado de barbacoas modernas.
Su popularidad surgió tras la expiración de la patente del quemador infrarrojo en el año 2000, permitiendo a fabricantes integrar esta tecnología en parrillas de gas tradicionales. Hoy, muchas parrillas completas incorporan emisores infrarrojos.
¿Cómo funciona una parrilla infrarroja?

Utilizan propano o gas natural para calentar rápidamente un emisor, como una placa de acero inoxidable o cerámica, hasta temperaturas de 370-980 °C (700-1.800 °F). Dependiendo del modelo, alcanzan estas temperaturas en 30 segundos o en 5-7 minutos.
A diferencia de las parrillas tradicionales, que combinan calor directo y convección, las infrarrojas transmiten calor casi exclusivamente por radiación. Los emisores cerámicos emiten un 50% de infrarrojos, mientras que los de acero inoxidable llegan al 100%, bloqueando el flujo de aire con múltiples capas.
Existen diversas marcas, pero todas consisten en una caja metálica que alcanza temperaturas extremas.
Preguntas frecuentes sobre parrillas infrarrojas

¿Cuáles son las ventajas de las parrillas infrarrojas?
Ofrecen calor intenso, precalentamiento y cocción rápidos, distribución uniforme del calor y mayor eficiencia energética. Los fabricantes aseguran que sellan jugos y sabores naturales de la carne más rápido que las parrillas convencionales.
¿Qué tan bien funcionan?
Las afirmaciones sobre potencia y rapidez son ciertas. Sin embargo, cuestionable si temperaturas extremas son esenciales para sellar y preservar sabor. El sellado ocurre a 150-260 °C (300-500 °F); por encima, acelera el proceso, pero requiere vigilancia para evitar quemaduras, que generan carcinógenos.
El sellado carameliza y realza sabores, pero no retiene jugos. Para carnes poco hechas, bastan 1-2 minutos por lado a 370 °C; de lo contrario, reduce temperatura o termina en horno.
¿Qué pasa con otros alimentos además del bistec?
El calor extremo limita su uso a carnes densas como res y aves. Pescado y verduras se queman por fuera quedando crudos dentro.
La barbacoa lenta es imposible, ya que suelen tener solo encendido/apagado. Muchas parrillas de gas incluyen quemadores infrarrojos dedicados para combinar convección y radiación.
Conclusión
Las parrillas infrarrojas son ideales para asar indoors cuando no puedes usar carbón. Difieren de sartenes, parrillas eléctricas o freidoras de aire, pero destacan en bistec, costillas, pollo o verduras sin salir de casa.