Una forma efectiva de mantener un peso saludable es controlar las porciones de comida. En una era de raciones gigantes en restaurantes, resulta difícil estimar las cantidades ideales. La solución: compara el tamaño de tus porciones con objetos cotidianos.
El CD, perfecto para disfrutar tu música favorita, sirve como referencia visual. Un panqueque (o waffle) y 1 onza de fiambre equivalen al tamaño de un disco compacto.
¡El béisbol, el pasatiempo nacional de EE.UU.! Una taza de vegetales cocidos o crudos tiene el tamaño de una pelota de béisbol. Una fruta mediana también coincide con esta medida.
La antigua cinta de casete, predecesora de los MP3 y CDs, sigue siendo útil. Una porción de pan equivale al tamaño de una cinta de casete para un mejor control.
Media taza de frutas cortadas, verduras o pasta cocida es del tamaño de una pelota de tenis. Un puño cerrado también representa esta cantidad aproximada.
En una comida, consume unas 3 onzas de carne, pescado o aves. Visualízalo con una baraja de cartas (o una chequera de pescador) para porciones precisas.
Antes de preparar un sándwich, recuerda: 2 cucharadas de mantequilla de maní son suficientes. Una cucharada equivale al tamaño de una pelota de ping-pong.
Si disfrutas los juegos de mesa, imagina cuatro dados apilados para 1 onza de queso. Las fichas de póker miden 1 cucharada de mantequilla, aderezo o mayonesa.
Al navegar por internet, usa tu mouse como guía: una papa al horno debe ser de ese tamaño.
Para nueces o frutas secas, piensa en una pelota de golf. Un cuarto de taza cabe en la palma de tu mano. Para más consejos sobre dieta saludable, consulta Etiquetas de alimentos 101.