EsHowto >> Entretenido >> Gastrónomo

¿Es el trigo moderno técnicamente artificial? La evolución genética explicada

¿Es el trigo moderno técnicamente artificial? La evolución genética explicada El trigo actual resulta de siglos de cruzamientos selectivos, pero ¿significa esto que ha sido modificado genéticamente?

En los últimos años, el trigo ha sido señalado como culpable de problemas como la enfermedad celíaca, intolerancias digestivas, dolores articulares, diabetes y hasta cáncer. Las dietas sin gluten han ganado popularidad, y muchos afirman que el trigo moderno, alterado por la intervención humana en pos de mayor rendimiento, es incompatible con nuestro organismo.

Es un hecho que el trigo harinero moderno es un producto de la selección humana. Conocido como trigo semienano, presenta plantas más cortas y granos más pequeños que sus ancestros. Sin embargo, esta transformación no es reciente: comenzó hace unos 10.000 años, cuando nuestros antepasados empezaron a domesticarlo. Ha sido un proceso gradual y continuo de mejoramiento.

La domesticación del trigo marcó el paso de la caza-recolección a la agricultura. Los primeros cultivos incluyeron variedades tetraploides como el emmer (cuatro juegos de cromosomas) y el einkorn, un trigo diploide (dos juegos de siete cromosomas). Los agricultores seleccionaban plantas con rasgos ventajosos —resistencia, tamaño y alto rendimiento— e incluso cruzaban trigo con hierbas silvestres. En apenas mil años, surgió el trigo harinero hexaploide (seis juegos de cromosomas), con semillas no dispersables que facilitaban la cosecha.

La hibridación y modificación genética continuaron evolucionando con la tecnología. En el siglo XX, se empleó la mejora mutagénica —exponiendo semillas a radiación o químicos— para inducir mutaciones beneficiosas. Estas técnicas impulsaron la Revolución Verde, aumentando drásticamente los rendimientos globales.

Aunque algunos lo ven como modificación genética, el trigo no es transgénico (GMO), donde se insertan genes específicos de otras especies. Es un producto de técnicas tradicionales de fitomejoramiento, menos reguladas. Su genoma complejo está siendo estudiado, lo que podría revelar impactos en la salud y abrir puertas a futuras mejoras.