Un innovador restaurante pop-up ha revolucionado la gastronomía al servir un menú completo de nueve platos elaborados íntegramente con impresión 3D. Food Ink fusiona la alta cocina con tecnología vanguardista, atrayendo a amantes de la comida y la innovación. Esta experiencia gastronómica única ha captado la atención mundial gracias a su enfoque colaborativo entre chefs expertos, artistas y pioneros tecnológicos.
Durante tres noches en julio en Londres, Food Ink presentó su menú exclusivo. Detrás de estas creaciones están los chefs Mateu Blanch y Joel Castanyé, del restaurante con estrella Michelin La Boscana en España. Su sitio web describe el proceso como una colaboración donde "la buena cocina se encuentra con el arte, la filosofía y las tecnologías del mañana".
Antony Dobrzensky, cofundador de Food Ink, explica en Digital Trends: "Es el mismo principio que un pastelero que usa una manga pastelera para hacer pasteles helados. Los ingredientes en puré se extruyen y se apilan verticalmente en moldes tridimensionales a partir de archivos digitales. El brazo robótico de la impresora 3D logra una precisión superior a la humana". (Vea las impresoras en acción en el video superior).
Los chefs preparan una pasta alimenticia similar a purés finos, que se carga en jeringas conectadas a la impresora como cartuchos. Esta extruye la mezcla en capas precisas, formando platos como caviar de aire, la flor de la vida de César, gambas místicas y 3D Boscana.
La impresión es solo el inicio: los platos se hornean, fríen o cocinan al detalle antes de servirse. Los comensales disfrutan en muebles impresos en 3D, con utensilios del mismo material, por 250 libras (unos 325 dólares).
Pruebas previas de alimentos impresos en 3D han sido calificadas como "bastante deliciosas", prometiendo una experiencia sensorial inolvidable.