Las barras y brownies resisten mejor el envío que galletas frágiles como las de jengibre o merengues. Hornear y enviar galletas caseras en Navidad es una tradición deliciosa. Todos adoran recibirlas, pero nadie quiere una caja de migas. La buena noticia: con estos consejos científicos, tus galletas llegarán frescas y enteras, igual que el día que las horneaste.
Consultamos a Susan Reid, panadera experimentada y ex editora de alimentos de la revista Sift, para sus trucos probados. 'Imagina el viaje de la galleta: agítala mentalmente en la caja 15 veces y ábrela. Así sabrás si llega bien', explica. Sigue estos 4 pasos para evitar desastres.
1. Hornea galletas resistentes
Evita las frágiles como finas, shortbreads o merengues. Opta por duras y secas que aguanten el viaje: ginger snaps, panes dulces, biscotti, galletas con alcohol o sándwiches bañadas en chocolate. Mejoran con el tiempo.
Prueba brownies o barras: no se rompen fácilmente y llenan espacios. 'Una carga apretada es una carga segura', dice Reid, citando a su familia de ingenieros. Las más secas o húmedas como hermits y brownies duran más.
2. Elige contenedores adecuados
Olvídate de latas redondas decorativas. Usa cajas o latas cuadradas resistentes, como las buzones de tarifa plana del correo. Para redondas, reutiliza botes limpios de papas fritas o palomitas.
3. Amortigua las galletas
Usa solo materiales aptos para alimentos, no de oficina. Necesitas: plástico burbuja, bolsa de pan vacía con lazo, papeles para cupcakes o pergamino.
Coloca burbuja en el fondo. Apila galletas en papeles dentro de la bolsa, o barras entre pergamino. Cierra con lazo y cubre con más burbuja. Así, nada se mueve.
4. Envía rápidamente
Con galletas resistentes, usa servicio de 2-3 días. Llegarán perfectas. Para favoritas frágiles, transforma el sabor: tritura y úsalo como cobertura en sándwiches.
Publicado originalmente: 10 de diciembre de 2018