Lamento informarte, pero la corteza del pan no es más saludable que el centro suave y delicioso que quizás has estado evitando. Además, el rumor de que hace que el cabello se encrespe tampoco es cierto. Wesley Delbridge, dietista registrado (RD), lo confirmó en una entrevista reciente con CNN.
“Muchos padres creen que la corteza es más saludable, pero es un mito común”, explica Delbridge.

(Crédito de la foto: Giphy)
Esto no significa que debamos descartarla por completo. Un estudio alemán de 2002 halló que la corteza contiene ocho veces más pronil-lisina —un antioxidante anticancerígeno— que la miga.
“Aislaron el antioxidante y lo expusieron a células intestinales humanas, aumentando la actividad de enzimas que previenen el cáncer”, detalla Delbridge sobre el estudio.
La reacción de Maillard en el pan
Sin embargo, este beneficio se ve contrarrestado por la reacción de Maillard (o dorado no enzimático), que ocurre al hornearse y diferencia la corteza de la miga blanca. Esta reacción produce el antioxidante mencionado, pero también acrilamida, un compuesto potencialmente cancerígeno. No alarmes: no significa que la corteza cause cáncer.
“La corteza tiene promotores y combatientes del cáncer. Es como una batalla interna. ¿Quién gana? Es marginal”, aclara Delbridge.
Tras esta explicación equilibrada, puedes disfrutar tu sándwich sin culpa. Has comido pan toda la vida, ¿por qué cambiar? Delbridge sugiere usar las cortezas para alimentar pájaros.
“En casa, decimos: ‘Usemos la corteza para otra cosa’ y la damos a las palomas”, comparte.
Si tus hijos rechazan la “parte marrón”, úsala para picatostes o rellenos. Así reduces desperdicio y ellos disfrutan sándwiches sin corteza.