La menta fresca picada aporta un toque vibrante a este pesto, mientras que los guisantes ofrecen una generosa porción de verduras nutritivas. Esta receta sencilla es ideal para tus noches de pasta; ¡la querrás tener siempre lista!

Tiempo total: 20 minutos
Ingredientes
- 2 paquetes de 12 onzas de guisantes congelados (alrededor de 6 tazas)
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 2 dientes de ajo, en cuartos
- 2 cucharadas de queso parmesano rallado
- 2 cucharadas de jugo de limón
- ½ cucharadita de sal kosher
- ½ cucharadita de pimienta negra
- ¼ taza de menta fresca picada
Instrucciones
- Paso 1: En una cacerola grande, cocina los guisantes en agua hirviendo con sal durante 1 minuto. Enjuágalos con agua fría y escurre bien.
- Paso 2: Transfiere los guisantes a un procesador de alimentos. Añade el aceite de oliva, ajo, queso parmesano, jugo de limón, sal y pimienta. Cubre y procesa hasta obtener una textura casi suave. Transfiere a un bol e incorpora la menta picada.
Para preparar con antelación
Guarda el pesto en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 3 días, o congélalo hasta por 3 meses.
Información nutricional por porción
26 calorías; 1 g grasa; 4 g carbohidratos; 1 g fibra; 1 g azúcares; 1 g proteína; vitamina A 534,5 UI; vitamina C 4,7 mg; tiamina 0,1 mg; niacina 0,4 mg; folato 16,1 mcg; sodio 67 mg; potasio 44 mg; calcio 10,1 mg; hierro 0,5 mg.