Nothing supera el sabor de una pizza tradicional hecha desde cero. Aunque parezca más sencillo pedirla en tu pizzería local, preparar pizza casera es sorprendentemente fácil. Prepara la masa y la salsa con antelación —la masa necesita levar y la salsa cocerse a fuego lento— para tener todo listo al llegar a casa.
Masa de pizza tradicional
Para muchos, la corteza define la pizza perfecta: crujiente por fuera y masticable por dentro, como un buen pan artesanal. Esta textura única se logra idealmente con harina italiana "00" superfina.
Sin embargo, si no encuentras harina "00", esta receta combina dos tipos de harina para replicar esa textura auténtica, flexible y sabrosa. Rinde para 2 pizzas grandes (unos 35 cm) o 3-4 medianas (25 cm). La corteza queda delgada, pero no estilo "thin crust" extrema.
Ingredientes
- 3½ tazas de harina de fuerza* (o harina todo uso + 3 cucharaditas de gluten vital; no uses solo harina todo uso).
- 1 taza de harina de sémola fina (en el pasillo de panadería de supermercados grandes).
- ½ cucharadita de sal marina.
- 2 paquetes de levadura seca o 4½ cucharaditas.
- 1½ cucharaditas de azúcar.
- 2½ tazas de agua tibia.
Instrucciones
- Tamiza las harinas y la sal en un bol grande.
- En un bol mediano con agua tibia, disuelve el azúcar, la levadura y 2 cucharadas de aceite de oliva. Deja reposar unos minutos hasta que espume.
- Forma un hueco en la mezcla de harina.
- Vierte el líquido en el hueco.
- Revuelve con un tenedor, incorporando la harina gradualmente.
- Amasa con manos enharinadas hasta obtener una masa suave y elástica, maleable pero no pegajosa.
- Colócala en un bol enharinado, cubre con un paño húmedo tibio y deja leudar en lugar sin corrientes hasta duplicar volumen (1 hora aprox.).
- Desgasifica, reposa 5 minutos y forma las pizzas.
Salsa de pizza tradicional
Los puristas insisten en ingredientes frescos, pero tomates enlatados funcionan bien. Esta receta ofrece opciones frescas y alternativas, rindiendo 3-4 tazas (para 2 pizzas grandes).
Ingredientes
- 1 cucharada de aceite de oliva.
- 1-2 cucharadas de ajo en polvo o 2-4 dientes de ajo picados.
- 2 cucharaditas de cebolla en polvo o ¼ taza de cebolla amarilla picada fina.
- 900 g de tomates pera frescos o 2 latas (800 g) de San Marzano escurridos.
- ¼ cucharadita de hojuelas de chile rojo.
- ¼ cucharadita de pimienta negra molida.
- ½ cucharadita de sal.
- 1 cucharadita de orégano seco o 1 cucharada fresco.
- 1 cucharadita de albahaca seca o 1 cucharada fresca.
- 1 taza de queso parmesano (opcional).
Instrucciones
- En olla a fuego medio, sofríe ajo y cebolla fresca en aceite (si usas polvo, agrégalo directamente).
- Tritura tomates con machacador o batidora (deja trozos finos, no grandes). Añade a la olla.
- Incorpora especias.
- Si queda líquida, añade parmesano.
Cocina a fuego lento horas para más sabor, o úsala directamente.
Montaje y horneado
Olvídate de lanzar la masa al aire o usar horno de leña; este método es accesible.
Formar la masa
Divide la masa en porciones. Reposa unos minutos.
- Aplana con palma y rodillo sobre superficie enharinada con sémola o maíz, en todas direcciones.
- Extiende hasta ligeramente menor que la piedra o bandeja. Espolvorea maíz debajo y transfiere.
- Empuja con dedos del centro a bordes hasta forma perfecta (10 min.).
Montaje y cocción
Unta salsa con cazo. Cubre con mozzarella y asiago rallados frescos, más toppings italianos como:
- Pepperoni.
- Prosciutto.
- Salchicha italiana en rodajas finas, precocida.
- Champiñones.
- Aceitunas.
- Alcachofas.
- Pimientos.
- Cebollas.
- Berenjena en rodajas finas.
Precalienta horno a 290°C (máximo). Hornea 8-15 min. en rejilla media hasta bordes dorados y queso fundido.
Variaciones clásicas italianas
Prueba estas auténticas:
- Margherita: Tomates en rodajas, mozzarella y albahaca fresca.
- Napolitana: Anchoas, orégano fresco (+ asiago o parmesano).
- Jamón: Prosciutto post-horneado.
- Hongos: Mezcla morel, porcini, crimini, portobello.
- Salchicha: Dulce o picante en rodajas finas.
- Queso: Fontina, mozzarella, parmesano y gorgonzola.
Ingredientes frescos, pizza inolvidable
La clave: usa lo mejor y más fresco disponible para acercarte al sabor italiano auténtico sin viajar.