La cebada es un cereal milenario valorado por su sabor único y excepcional aporte nutricional. Rica en fibra dietética soluble e insoluble distribuida en todo el grano, supera a otros cereales que concentran la fibra solo en el salvado. Proporciona vitaminas, minerales y aminoácidos esenciales. Diversos estudios destacan su beta-glucano, que reduce el colesterol LDL, previene enfermedades cardíacas y estabiliza los niveles de glucosa, disminuyendo el riesgo de diabetes tipo 2 [Fuente: Montana].
A continuación, descubre cómo cocinar los principales tipos de cebada de forma sencilla y precisa.
Cebada perlada
- Lleva 3 tazas de agua a ebullición.
- Añade 1 taza de cebada perlada y deja hervir de nuevo.
- Reduce el fuego.
- Cubre y cocina 45 minutos, hasta que esté tierna y absorba el agua.
Cebada descascarillada (grano entero)
- Lleva 3 tazas de agua a ebullición.
- Añade 1 taza de cebada descascarillada y deja hervir de nuevo.
- Reduce el fuego.
- Cubre y cocina 55 minutos.
- Escurre el exceso de agua.
Cebada sin cáscara (grano entero)
- Lleva 4½ tazas de agua a ebullición.
- Añade 1½ tazas de cebada sin cáscara y deja hervir de nuevo.
- Reduce el fuego.
- Cocina 55 minutos.
- Escurre el exceso de agua [Fuente: Consejo Nacional de Alimentos de Cebada].
Una vez cocida, disfrútala sola, en ensaladas, guisos o sopas para maximizar sus beneficios [Fuente: Consejo Nacional de Alimentos de Cebada], Montana.