La garnacha, una uva versátil y de carácter salvaje, elabora desde rosados ligeros y refrescantes hasta tintos potentes, herbáceos y de larga guarda.
Originaria del cálido sur mediterráneo, esta variedad requiere mucho sol para madurar plenamente y expresar el polvoriento paisaje de hierbas aromáticas. Si buscas sutileza, opta por otras uvas; para sabor puro e intenso, la garnacha es imbatible.
Héroe discreto del mundo vinícola, la garnacha gana merecido reconocimiento gracias a excelentes vinos del sur de Francia, España, Australia y California.
En el sur de Francia brilla en el Valle del Ródano, cuna de Châteauneuf-du-Pape y Gigondas, donde suele representar el 80% de los assemblages con syrah y mourvèdre, dando tintos ricos en fresas, hierbas y calidez profunda.
En España, como garnatxa o garnacha, destaca en Priorat por su grandeza, Montsant, Calatayud y Campo de Borja por su excelente relación calidad-precio, o en rosados sabrosos de Navarra. En California hay versiones notables, pero el bastión neomundano es el sur de Australia, con garnachas puras y blends GSM (garnacha-shiraz-mourvèdre).
Dato curioso
En Cerdeña se conoce como Cannonau, produciendo vinos de gran calidad.
P:
¿Existe garnacha fortificada?
R:
Sí. En Francia, prueba Banyuls y Maury; en Australia, base de muchos 'vins doux naturels' estilo porto.