Los lichis destacan por su piel roja, fina y rugosa que resguarda una pulpa jugosa y sabrosa. Con un sabor dulce y exquisito, junto a múltiples beneficios para la salud, el lichi (pronunciado lai-chí) es una fruta tropical gravemente subestimada. También conocido como cereza de China, este fruto comestible del tamaño de una pelota de golf proviene del sudeste asiático. Su apariencia recuerda a una frambuesa gigante, su sabor combina sutilmente uvas y peras, y ofrece sorprendentes ventajas nutricionales que se conocen desde hace milenios.
Las raíces del lichi se remontan al menos al 1059 a. C., con menciones y representaciones en la literatura china antigua. Muchas variedades llevan nombres de familias chinas ilustres. Originario de las zonas bajas del sur de China, su cultivo se extendió al sudeste asiático, Birmania (actual Myanmar) e India. Hoy, se produce en lugares como el sur de California, Florida y Hawái, aumentando su disponibilidad.
Aunque está más accesible, no es un fruto común en las compras diarias. Ruixi Hu, fundador de Lost Plate Food Tours, que organiza recorridos gastronómicos en Asia y EE. UU., indica que los participantes rara vez lo han probado. "La gente conoce el nombre, pero no su aspecto", explica por email. "Se sorprenden al verlo y al saber qué es".
Los lichis están maduros cuando la piel se desprende fácilmente de la pulpa. ¿Qué es el lichi?
Los lichis son frutas tropicales que crecen en racimos en árboles perennes de jaboncillo cerca del ecuador. Son populares en el sudeste asiático (Tailandia, Camboya) y sur de China. Cada fruto mide 2,5-3,8 cm de diámetro, superando en tamaño a las moras.
Su piel roja, delgada y escamosa protege una pulpa jugosa con textura de uva y experiencia similar a la cereza: morder, saborear y escupir el hueso. A diferencia de uvas o cerezas, requiere pelado. Elige los de cáscara roja; las manchas marrones indican mayor dulzor, según Produce for Better Health Foundation.
Delicioso, pero con precaución: en 2019, toxinas del lichi causaron muertes infantiles en Bihar (India) por encefalitis aguda, agravada por desnutrición y hipoglucemia, según CNN y autoridades locales.
Cómo comer lichi
La mejor forma es fresca: "Los comemos solos, jugosos y con sabor único", dice Hu. Pélalos justo antes de servir para preservar frescura.
Otras opciones: mermeladas, jugos, salsas dulces para carnes y pescados; batidos, martinis. Disponibles frescos, enlatados o secos en supermercados o en línea.
Crecen en árboles perennes en regiones tropicales; algunos superan los 1.000 años. Vitaminas y minerales en abundancia
Una taza (unos 190 g) de lichis frescos aporta 120 calorías, >100% de vitamina C diaria (piel sana, inmunidad), potasio (reduce hipertensión). Los secos duplican minerales como potasio.
Atención al azúcar: 28 g por taza fresca; 63 g por media taza seca. Moderación para diabéticos o dietas bajas en calorías.