La mayoría de nosotros asociamos las castañas con villancicos sobre ellas asándose al fuego durante las fiestas, pero ofrecen múltiples beneficios para disfrutarlas todo el año. Poseen un sutil dulzor similar a la batata y un excelente perfil nutricional.
Según la Universidad Humanitas, especializada en ciencias médicas, las castañas son ricas en vitaminas y minerales como el cobre, que fortalece los huesos. El manganeso ayuda a reducir el colesterol, mientras que las vitaminas B liposolubles apoyan la función cerebral y mantienen la piel sana y radiante.
Otros beneficios incluyen ser libres de gluten, bajas en calorías y altas en fibra. Aunque aportan 17 g de carbohidratos por porción (unas 5 piezas), se trata de "carbohidratos lentos" que se liberan gradualmente, estabilizando el azúcar en sangre y previniendo bajones de energía, niebla mental y fatiga.
Disponibles frescas o asadas y peladas, como las castañas orgánicas enteras tostadas y peladas de Gefen ($22,99 por paquete de 4, Amazon), se pueden consumir como snack solo. Ideales para sopas: córtalas en rodajas, hierve con caldo, champiñones, cebolla y especias, y añade crema para un plato reconfortante. Well+Good sugiere una "papilla" de desayuno para potenciar la energía diaria.