El azúcar en sangre elevado, la presión arterial alta, triglicéridos descontrolados, colesterol alterado y una cintura en aumento representan riesgos serios para la salud por separado. Pero cuando se combinan tres o más, surge el síndrome metabólico, que multiplica los problemas. Afortunadamente, estas estrategias basadas en evidencia pueden prevenirlo o revertirlo, reduciendo hasta en un 50% el riesgo de enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y diabetes tipo 2.
Consume espinacas, zanahorias, mangos y kiwis
Ingerir tres tazas semanales de frutas y verduras verdes o naranjas reduce el riesgo de obstrucción arterial en un 10%. Según Connie Guttersen, Ph.D., este cambio dietético duplica o triplica la ingesta de compuestos que mejoran el control glucémico, corrigen la resistencia a la insulina y bajan la presión arterial.
Aumenta el consumo de mariscos
Consumir al menos 18 onzas (unos 500 g) semanales de mariscos favoritos reduce el riesgo de síndrome metabólico en un 57%, incluso con una dieta imperfecta, según el Journal of the American Dietetic Association. Ricos en omega-3, estabilizan el azúcar en sangre y regulan el colesterol y triglicéridos hepáticos, explica Inkyung Baik, Ph.D.
Suplementa con magnesio
El magnesio es esencial para el funcionamiento óptimo de los órganos. Estudios muestran que corregir su déficit reduce el riesgo de síndrome metabólico en un 31%, previniendo aumento de peso e hipertensión. Apunta a 400 mg diarios o usa magnesio tópico. "Las lociones y aceites como Ancient Minerals ($21.95 en Amazon) se absorben bien sin afectar la digestión", indica Deborah Gordon, M.D.
Incorpora aguacate diariamente
Perder grasa abdominal reduce inflamación, colesterol, glucosa y presión arterial, bajando el riesgo de síndrome metabólico en un 63%. Media taza de aguacate al día disminuye antojos en un 28% y acelera la quema de grasa abdominal en un 40%, según investigadores de la Universidad de Loma Linda.
Prueba suplementos de frambuesa negra
Suplementos como el de Swanson ($8.05 en Amazon) bajan el colesterol hasta 22 puntos y la presión arterial en 8 puntos. Su ácido elágico equilibra las grasas sanguíneas y relaja las arterias, combatiendo causas clave del síndrome metabólico.
Disfruta una copa de vino o cerveza al día
Una bebida alcohólica diaria eleva el colesterol HDL en un 10% en 90 días y mejora la sensibilidad a la insulina en un 7%, reduciendo el riesgo de síndrome metabólico en un 25%, según expertos de Old Dominion University. El alcohol y compuestos vegetales son los responsables.
Artículo original publicado en nuestra revista impresa Reverse Aging.