Cuando pensamos en intoxicación alimentaria, solemos culpar a carnes, lácteos o huevos por cepas como E. coli. Sin embargo, la pasta cocida también puede ser la culpable, no por las salsas, sino por la pasta misma.
La bacteria Bacillus cereus (B. cereus) prospera en pasta, arroz, especias y alimentos secos. El riesgo surge al consumirlos 4-5 días después de cocidos, especialmente si se dejan a temperatura ambiente. Aunque suele causar síntomas leves, sus toxinas pueden provocar complicaciones graves, como insuficiencia hepática.
En 2011, el Journal of Clinical Microbiology reportó casos: una familia enfermó tras comer sobras de ensalada de pasta refrigerada del sábado al lunes, requiriendo hospitalización infantil. Otro caso fatal involucró a un estudiante belga que consumió pasta de 5 días dejada en la cocina.
Estos incidentes son raros, pero destacan la importancia de refrigerar inmediatamente los alimentos y no consumirlos pasados 4-5 días. La mayoría de intoxicaciones por B. cereus mejoran solas, pero ante síntomas graves, consulta a un médico de inmediato.