Transforma los rábanos en un plato irresistible: cocinados en sartén caliente hasta lograr una textura tierna y perfecta, coronados con trozos salados de jamón crujiente. Una opción ligera y deliciosa.

Resumen de la receta
Tiempo total: 25 min | Porciones: 6
Ingredientes
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 4 lonchas finas de prosciutto
- 450 g de rábanos con la parte superior, recortados y partidos por la mitad (o en cuartos si son grandes)
- ⅓ taza de chalotes en rodajas finas
- 3 tazas de rúcula tierna o col rizada tierna
- 1 cucharada de vinagre de sidra
- ½ cucharadita de sal kosher
- ¼ cucharadita de pimienta negra molida
Instrucciones
- Paso 1: En una sartén de hierro fundido de 12 pulgadas, calienta el aceite de oliva a fuego medio durante 1-2 minutos. Coloca las lonchas de prosciutto; cocina 3 minutos o hasta que estén crujientes por ambos lados. Transfiere a papel absorbente para escurrir, enfría y rompe en trozos pequeños.
- Paso 2: Añade los rábanos con el lado cortado hacia abajo a la sartén. Cocina tapado a fuego medio durante 8 minutos. Destapa, agrega los chalotes y cocina 2-3 minutos más hasta que estén tiernos y dorados.
- Paso 3: Retira del fuego. Incorpora la rúcula y, si usas, las puntas de rábano. Tapa y deja marchitar 1 minuto. Rocía con vinagre y sazona con sal y pimienta. Cubre con el jamón crujiente.
*Tip: Si las hojas de tus rábanos están frescas (verdes vibrantes y sin agujeros), enjuágalas, sécalas y úsalas con rúcula o col rizada tierna.
Información nutricional (por porción)
85 calorías; 6 g grasa (1 g saturada, 3 g monoinsaturada, 1 g poliinsaturada); 9 mg colesterol; 4 g carbohidratos (1 g fibra, 2 g azúcares); 4 g proteína; 373 mg sodio; 202 mg potasio; vitaminas: A 242 UI, C 10,6 mg; calcio 34 mg; hierro 0,6 mg.