Decantar el vino es un ritual elegante que realza sus cualidades. No necesitas ser sumiller: con unos simples pasos, puedes oxigenar tus vinos y descubrir aromas y sabores ocultos.
¿Qué es decantar el vino?
La decantación consiste en verter el vino de la botella a otro recipiente para oxigenarlo. Este proceso permite que el vino "respire", liberando aromas y sabores más intensos, especialmente en vinos jóvenes. Aunque algunos expertos recomiendan decantar todos los tintos, prioriza aquellos con gran estructura tánica o para eventos con poco tiempo.
Dónde comprar decantadores
Encuentra decantadores en tiendas especializadas en vinos, establecimientos de vajilla y cristalería, o plataformas online como Wine Enthusiast y Decanters.com.
¿Qué vinos debes decantar?
Los vinos blancos rara vez lo necesitan, salvo excepciones como un Meursault joven o un Chablis francés de guarda. Los tintos potentes, como cabernet sauvignon jóvenes o vinos tánicos, se benefician enormemente: la aireación suaviza taninos y revela complejidad. En vinos añejos (más de 5 años), la decantación elimina sedimentos naturales, evitando sabores ásperos y turbidez en la copa.
Cómo decantar vinos jóvenes
Abrir la botella y dejarla reposar no basta: el contacto con el oxígeno es mínimo. Usa un decantador o jarra amplia para maximizar la superficie expuesta al aire. Vierte con energía (incluso boca abajo para más agitación), remueve suavemente y prueba cada 10 minutos para monitorear la evolución.
Decantación de vinos añejos
Para botellas maduras, deja la botella en vertical 24 horas antes para asentar sedimentos. Usa una vela o luz bajo el cuello para verter lentamente, deteniéndote al aparecer posos. Realiza doble o triple decantación si es necesario (vierte de vuelta a la botella limpia). Deja reposar 15-30 minutos entre vertidos. Disfruta con calma.