La única vez que salí de mochilero con mi amigo Chris, descubrí el significado de ir "de la manera completamente natural", como él lo denomina. Se viste con lana, duerme sobre una piel de oveja envuelto en una manta de lana y cocina en una olla de hierro negro sobre fuego abierto. "Todo natural" también se aplica a su bolsa de algodón con cordón de cuero sin curtir, cuyo contenido incluye harina de maíz, harina, frijoles, carne seca y algunas pasas.
A Chris le apasiona revivir la experiencia del campo como los rudos montañeses de principios del siglo XIX. En esa era, vastas tierras salvajes invitaban a aventuras que duraban meses o años. Los pioneros originales veían la comida como combustible esencial, aunque no renunciaban al sabor. Aprendieron a crear platos deliciosos con básicos: frijoles secos y carne para proteínas, harina, avena, granos y harina de maíz. Frutos secos, azúcar, pimienta, sal y grasa fresca completaban el menú, permitiendo una dieta equilibrada y saludable.
Desde aquella excursión, me ha fascinado cocinar con provisiones similares. He experimentado con recetas históricas que ofrecen variaciones sabrosas a la dieta tradicional de sendero, con alimentos que perduran más que tus botas favoritas.