
El control de porciones es clave para un almuerzo saludable. Ver más imágenes de loncheras.
Puedes controlar el desayuno y la cena, ya que los preparas tú mismo, pero ¿qué pasa con el almuerzo? Las opciones suelen ser colas en comida rápida, snacks de máquinas expendedoras o el clásico sándwich de carne procesada y pan blanco metido a prisa en una bolsa. Nada apetecible, ¿verdad?
Para evitar riesgos cardiovasculares o caer en la rutina poco saludable, aquí tienes consejos prácticos y rápidos para optimizar tu almuerzo. Además de seleccionar alimentos alineados con tu plan nutricional personalizado, ganarás control total sobre las porciones.
Evita la sobrecarga calórica
Al comprar en el supermercado, modera los alimentos procesados y preenvasados. Estos suelen estar cargados de carbohidratos refinados, conservantes, azúcares y sodio.
Opta por 100% natural: Elige jugos de fruta 100% puro (verifica que indiquen '100% jugo', no solo 10%). Congélalos y úsalos como base fría para tu lonchera, manteniendo frescos otros alimentos hasta la hora de comer.
Amplía tu bebida sin excederte
Combina una caja de jugo de 6 onzas (177 ml) con una bebida de 18 onzas (532 ml) baja en calorías, como refresco dietético, lima-limón o agua con gas. Así obtienes una bebida refrescante con menos carbohidratos y azúcar.
Incluye snacks con los dedos
Añade una bolsita con uvas sin semillas, tomates cherry dulces o zanahorias baby. Son opciones crujientes y nutritivas.
Protege los sabores frutales
Para naranjas, plátanos o manzanas, sella cada pieza en una bolsita individual. Así evitas que sus aromas impregnen el resto de tu lonchera.
Elige opciones bajas en grasa
Evita paquetes de papas fritas altos en grasa y sodio. Prefiere bolsas familiares de papas o chips de tortilla horneados. Repártelos en porciones individuales según tu plan, séllalas y guárdalas listas para usar.
El truco ideal para ensaladas
Coloca la ensalada en una bolsa grande de plástico y el aderezo en una bolsa pequeña sellada dentro. En el momento, vierte, cierra y agita. ¡Adiós a ensaladas aguadas, limpieza complicada o contenedores voluminosos!