La cola de langosta es la parte más sabrosa y suculenta del crustáceo, especialmente cuando se asa a la parrilla. Como expertos en cocina, te guiamos con pasos precisos para lograr resultados perfectos. Primero, prepara la parrilla: límpiala y precáltalas a fuego medio-alto. Coloca las colas boca arriba en una tabla de cortar. Usa tijeras de cocina resistentes para cortar el caparazón a lo largo. Presiona las colas hacia abajo al romper las cáscaras para evitar que se enrosquen durante la cocción.
Ahora, expón la carne: coloca los pulgares a cada lado de los cortes en las conchas y sepáralas hacia las esquinas. Retira la carne empezando por el extremo ancho, dejando la porción unida al extremo estrecho para mayor estabilidad.
Cierra las conchas debajo de la carne expuesta. Unta la carne con aceite usando una brocha de repostería, y sazona con sal y pimienta recién molida. Coloca las colas en la parrilla precalentada, con la carne hacia abajo. Cocina tapado unos 7 minutos por lado. La langosta está lista cuando el centro de la carne se vuelve opaco.