Todo comienza con la uva, el ingrediente esencial en la elaboración de vinos y champanes. Las uvas blancas Chardonnay son la base de la mayoría de los champanes premium. Amada por enófilos y aficionados al vino, la Chardonnay compite por el título de la uva blanca más noble y versátil del mundo.
Originaria de Francia, esta variedad ha conquistado viñedos en todos los rincones del planeta. Quienes la juzgan solo por versiones económicas y poco complejas del Nuevo Mundo se pierden su verdadero potencial.
Donde hay viñedos y bodegas, hay Chardonnay. Su adaptabilidad genera vinos para todos los gustos y presupuestos, desde frescos y minerales hasta complejos y afrutados.
En Francia, define iconos como Chablis, Meursault, Pouilly-Fuissé y los blancos de Borgoña, además de ser clave en el Champagne. No es sorpresa que se cultive en decenas de países. Las primeras versiones de EE.UU. y Australia priorizaron potencia frutal y roble intenso, pero hoy predominan estilos elegantes y equilibrados, inspirados en Borgoña, sin que esta región monopolice la excelencia.
Dato curioso
Existe un pueblo en Borgoña llamado Chardonnay, que probablemente inspiró el nombre de la uva.
P:
Algunos bebedores evitan la Chardonnay con el lema ABC, ¿qué significa?
R:
"Cualquier cosa menos Chardonnay".