Este exquisito pastel helado combina contrastes irresistibles: galletas sándwich de vainilla, crema batida ligera, arándanos en almíbar y sorbete de limón ácido. Capas perfectas en un postre congelado sin horno, resulta rico pero ligero. ¡Admira ese espectacular remolino tie-dye! Herméticamente cubierto en el congelador, se conserva hasta semanas. Puedes porcionarlo y congelar individualmente. Consejo experto: Usa esta receta como base para otros sabores, como fresas con helado de pistacho.

Resumen de la receta
Preparación: 25 minutos | Total: 7 horas 25 minutos | Rendimiento: 16 porciones
Ingredientes
- 2 tazas de arándanos frescos, más extra para servir
- 2 cucharadas de jugo de limón fresco (de 1 limón)
- 1 taza de azúcar granulada, dividida
- 4 tazas de crema para batir espesa
- 2 pintas de sorbete de limón, ligeramente ablandado
- 1 paquete de 14.3 oz (405 g) de galletas sándwich de vainilla (como Golden Oreos)
- Rodajas de limón y hojas de menta fresca, para servir
Instrucciones
- Paso 1: Combina los arándanos, el jugo de limón y ½ taza de azúcar en una sartén pequeña. Cocina a fuego medio, removiendo frecuentemente, hasta que revienten y formen almíbar, unos 8 minutos. Transfiere a un bol y enfría a temperatura ambiente, 1 hora.
- Paso 2: Bate la crema con la ½ taza de azúcar restante hasta picos firmes, 3-4 minutos. Reserva 2 tazas. Incorpora el sorbete de limón a la crema restante hasta integrar.
- Paso 3: Forra un molde 33x23 cm con papel pergamino. Coloca la mitad de las galletas (unas 18) en una capa. Extiende la mitad de la mezcla de sorbete, luego la mitad del almíbar de arándanos. Cubre con el resto de galletas y sorbete, y el almíbar restante. Reparte las 2 tazas de crema reservada, unta con el dorso de una cuchara y crea remolinos con el almíbar. Cubre con film y congela hasta firme, al menos 6 horas. Sirve con arándanos, limón y menta.
Notas del chef
Para ahorrar tiempo, omite el Paso 1 y usa 1 frasco (370 g) de mermelada de arándanos.