¿Cuál es la diferencia entre un batido en vaso y un smoothie bowl? El tazón permite una comida más abundante y versátil. Las tendencias en alimentación saludable evolucionan constantemente, pero los batidos han perdurado. Surgieron en la costa oeste de EE.UU. en la década de 1930 como bebidas de frutas mezcladas. Con la licuadora casera en los 1940, ganaron popularidad. La macrobiótica de los 1960 los vinculó a la salud, y en los 1970 se añadieron vitaminas y suplementos.
En los 1990 y 2000, los batidos variaron: desde jugos de trigo en gimnasios hasta postres congelados. Siempre se servían en vasos con pajita.
En 2014 surgió la tendencia de los smoothie bowls: batidos en tazones, comidos con cuchara. Pueden ser dulces o salados, pero no son solo postres o gazpachos para los expertos.
Exploremos esta tendencia y por qué no se beben con pajita.
La diferencia clave: sin pajita, puedes hacerlos espesos con fruta congelada o hielo, como helados. Cúbrelos con bayas, granola, nueces o muesli.
Prepara la base líquida y añade sólidos para más fibra y saciedad. Vigila calorías: nueces, mantequilla de maní o granola suman rápido. Controla porciones.
Otro factor: redes sociales. #SmoothieBowl en Instagram muestra obras de arte con bases coloridas y toppings decorativos.
No es revolucionario, pero ideal si te aburres de batidos diarios. Prueba y fotografía.