Es fácil consumir más de una porción de un snack procesado en una sola sentada, y esto no es casualidad: está diseñado así. Los bocadillos nocturnos nos han pasado a todos. Sentados en el sofá, frente a una película, de repente nos damos cuenta de que hemos devorado casi toda una bolsa de papas fritas. ¿Cómo ocurrió?
Aquí va un dato revelador: las bolsas de papas fritas y similares están formuladas precisamente para que las vacíes sin pensarlo dos veces.
La mayoría no se comería un pastel de chocolate entero de forma distraída, pero con los alimentos procesados ocurre lo contrario. La clave está en el 'punto de felicidad'.
Este concepto, también conocido como 'punto de éxtasis', es la combinación óptima que hace un alimento irresistiblemente delicioso, pero sin saciarte lo suficiente para detenerte. Un pastel de chocolate eventualmente resulta demasiado dulce y satisface, pero los snacks procesados evitan esa saciedad en las papilas gustativas.
¿Cómo logran los científicos alimentarios esta fórmula adictiva?
El punto de felicidad se basa en la proporción ideal de grasa, azúcar y sal, nutrientes que nuestro cuerpo busca instintivamente. Estos activan miles de papilas gustativas y estimulan los centros de placer en el cerebro, gritando: '¡Más!' Los alimentos naturales contienen estos elementos, pero no en la proporción exacta que impide la satisfacción. La industria alimentaria ha perfeccionado esto mediante pruebas exhaustivas.
La grasa aporta textura cremosa a papas fritas y galletas; la sal disimula sabores artificiales y es económica; el azúcar activa el placer cerebral y extiende la vida útil. Los fabricantes ajustan estas proporciones y las prueban con consumidores hasta hallar el punto óptimo, maximizando el craving, las ventas y las ganancias.
Un caso emblemático es el Cherry Vanilla Dr. Pepper: tras 61 fórmulas y 4.000 catas, encontraron su punto de felicidad, convirtiéndolo en un éxito rotundo [Fuente: Michael Moss, 'Salt Sugar Fat'].
La próxima vez que acabes con una bolsa de Doritos vacía, culpa a la ciencia detrás del punto de felicidad.