Una sola taza de col rizada cruda aporta casi el 15% de la fibra diaria recomendada para un adulto. La col rizada, conocida como kale, se ha convertido en un básico de la cocina saludable: versátil, nutritiva y llena de beneficios. No es raro verla en smoothies, chips horneados o salteados. Sin embargo, su consumo excesivo puede desencadenar gases e hinchazón. Como miembro de la familia de las crucíferas —primo del brócoli, la coliflor y la col—, es un "superalimento" rico en antioxidantes como betacaroteno, vitamina C y E. Una taza cruda ofrece 3 g de proteína, 2,5 g de fibra, ácido fólico, vitaminas A y K, omega-3, potasio, calcio y zinc [fuente: Tweed].
Aunque excelente para la salud, la col rizada puede ser difícil de digerir. ¿Por qué causa gases? Principalmente por su alto contenido en fibra insoluble (15% de la ingesta diaria en una taza) y rafinosa, un azúcar complejo no digerible. La fibra insoluble desafía a las bacterias intestinales, que fermentan los restos no digeridos en el colon, produciendo gases y molestias abdominales.
Un análisis de más de 50 estudios sobre carbohidratos de baja digestibilidad, como la fibra, confirma que su ingesta elevada genera exceso de gases, especialmente en vegetales como la col rizada [fuente: Grabitske]. Cocinarla reduce nutrientes, pero facilita la digestión.
Publicado originalmente: 7 de mayo de 2015
Preguntas frecuentes sobre por qué la col rizada provoca gases
¿La col rizada es difícil de digerir?
Sí, para algunas personas, debido a su alto contenido en fibra dietética y azúcares complejos como la rafinosa.
¿Cuánto tiempo tarda en digerirse la col rizada cruda?
Varía según el individuo: puede causar molestias durante horas por su fibra, pero otros la toleran sin problemas.
¿Por qué la col rizada revuelve el estómago?
Su dificultad digestiva genera gases por fermentación de fibra y rafinosa en el intestino.
¿Puede la col rizada causar dolor por gases?
Sí, el proceso de digestión puede provocar hinchazón y dolor abdominal.
¿La col rizada tiene efecto laxante?
Sí, actúa como laxante natural gracias a su fibra, promoviendo el movimiento intestinal.