Este guiso senegalés combina frijoles caritas, repollo, zanahorias, mandioca y tempeh en una mezcla irresistible. Dicen que es el nuevo tofu y el último superalimento: ¡el tempeh! Pronunciado 'TEM-pay', este producto de soya fermentada es poco procesado, fácil de digerir y versátil como sustituto de carnes. Originario de Java (Indonesia), es el único alimento tradicional de soya no proveniente de China o Japón. Su elaboración consiste en cocer y descascarillar la soya, inocularla con esporas de moho (Rhizopus oligosporus), envasarla y fermentarla a 30-31 °C durante 24 horas hasta que endurece [fuente: Shurtleff y Aoyagi].
Se vende en forma de pastel o hamburguesa, listo para cortar en lonchas, cubos o desmenuzar en ensaladas, sopas, guisos o sándwiches. Su sabor natural, terroso y a nuez como un hongo, absorbe fácilmente los aromas de otros ingredientes [fuentes: Knutson, MDHIL Networks]. En EE. UU., lo encuentras en tiendas asiáticas, naturistas y cada vez más en supermercados convencionales.
El tempeh data de siglos atrás, pero llegó al mercado estadounidense en 1978 [fuente: Yonan], mucho después que el tofu (1895). Tomó décadas para que el tofu se popularizara [fuente: Shurtleff y Aoyagi], por lo que el tempeh aún es nuevo para muchos.
Destaca por su alto valor nutricional: rico en proteínas, riboflavina (B2), hierro, calcio, potasio y fibra dietética, sin colesterol. Es un alimento imbatible en nutrientes [fuente: MDHIL Networks]. Conocerlo es la clave para incorporarlo a tu dieta. Sigue leyendo para descubrir por qué elegir tempeh.